martes, 30 de julio de 2013

De Juan Pablo II a Francisco

Papa Francisco
Cogito ergo sum (@jdsolorzano)-. Hoy el mundo católico, cristiano todo, e inclusive entre aquellos que no profesan nuestra concepción del mundo, contando a los agnósticos entre estos, han tenido que admitir que el más reciente sucesor de Pedro, el Papa, el Obispo de Roma, Francisco, ha llegado para revolucionar al mundo, para dejar una huella que ya empieza a ser imperecedera.

Al oír hablar a este Santo Padre, me llega a la memoria lo que sentía mi pecho de niño al ver por televisión aquel señor ya entrado en años que hablaba un español raro, casi mezclado con otra lengua, un idioma que entendía aunque no se me parecía a otros, y que llenaba de amor a todos con tan solo una mirada o un gento, me hace rememorar a Juan Pablo II, el Grande.

Jorge Mario Bergoglio, con su carisma, con su afán de luchar por lo que sueña: por un mundo mejor para todos, es digno ocupante de la misma silla que Juan Pablo II y Juan XXIII ocuparon, es un líder de fe, un hombre que encierra todo lo que debe representar el Vicario de Cristo en la Tierra.

Son grandes las expectativas que tiene que llenar el nuevo Sumo Pontífice que en los días pasados estuvo en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) uno de los legados de Juan Pablo II.
Juan Pablo II

El Papa peregrino dejó  iniciativas como ésta de apoyo a la juventud;  con su voz, con su sapiencia, con su rigor, con su combate en contra de la opresión y la tiranía, sembró una forma de defender, de vivir, y de sentir el papado y el catolicismo, por eso, es ícono para quienes vienen detrás de él.

Sin embargo, a pesar de todo lo expresado, es la visión social de la iglesia lo que más hermana al Papa polaco con Papa argentino. Hace unos días me encontré con esta aseveración del entonces obispo Bergoglio:

«Es necesario que cada uno recupere cada vez más la propia identidad personal como ciudadano, pero orientado hacia el bien común»…«si el ciudadano es alguien que está citado y obligado a dar para el bien común, ya está haciendo política, que es una forma alta de la caridad, según los documentos pontificios».

Benedicto XVI
Juan Pablo II, en su Encíclica Centesimus Annus, donde analizaba, recordaba, reflexionaba, sobre la Encíclica Rerum Novarum, tal como lo había hecho anteriormente Pío XI en su Quadragesimo Anno y Juan XXIII en su Mater et Magistra, esboza con magistral tino la realidad social del mundo actual, la complejidad de las relaciones humanas y el llamado de la Iglesia para defender el bien común, y la justicia social, mediante la caridad como acción cristiana, humana y solidaridad.

El Papa Grande, el peregrino, el hombre que consagró a la santísima Virgen la Unión Soviética y gracias a la fe llegó el fin de aquél imperio ateo, abonó las teorías, acciones y métodos para hacer de la Iglesia y de los defensores de la Doctrina Social de ésta actores vivos en procura del resguardo de la creencia y el amor entre hermanos.

Juan XXIII, el papa Bueno
Quien no quiera a su prójimo, quien no sienta compasión en su alma, quien no llene su vida con la dicha de la caridad y del amor, entonces está entregando su existencia a la perdición, y por años Juan Pablo lo advirtió, lo rogó, por ende, sus esfuerzos encontraron cauce y hoy tenemos un Papa vigoroso, firme, y consciente de la lucha que se debe dar.

Juan Pablo II dijo “no tengas miedo” y quienes somos católicos, quienes somos cristianos, jamás tendremos miedo y menos cuando llevamos abiertas las banderas de la justicia, cuando buscamos extender nuestras manos a los necesitados, a los olvidados, a los marginados.

El Papa  Francisco, en medio de una “favela” brasileña, nos vuelve hacer la invitación de León XIII, de Pío XI, de Juan XXIII, de Juan Pablo II, del Papa teólogo Benedicto XIV, de vivir para ayudar, de ayudar para vivir.
Los tres últimos Sumos Pontífices



martes, 23 de julio de 2013

La fe en la política

Cogito ergo sum (@jdsolorzano)-. Quien no tenga temor de Dios no podrá servirlo ni a Él y al pueblo, por ende, los políticos que se llaman así mismos ateos, no aman a la gente, sino que la utilizan para sus fines más mezquinos.

Amar a Dios, es hacerlo con el prójimo, defender al pueblo es honrar a la vida.

La política la debe mover la fe, el compromiso, el servicio y el sentimiento de amor y respeto que debe inspirar las almas de aquellos que están destinados a dar su vida por los demás y a derramar todas sus fuerzas en procura de los demás.

El Dr. Rafael Caldera llegó a decir esta frase: “la democracia cristiana es llevar el Evangelio Jesús a la vida  política”, lo que es definitivamente cierto; los demócratas cristianos, los socialcristianos, los partidos populares, y demás expresiones como los nacionalistas creen en la fuerza de la fe para trabajar por la población.

La fe le da al alma la firmeza necesaria para alcanzar los objetivos, para no desviarnos, para no traicionar los sueños propios y colectivos; la confianza en el Señor, el respeto a su voluntad, la certeza que Él lo sabe todo, lo puede todo, lo controla todo, nos da la determinación necesaria para vencer las piedras que nos encontremos en el camino.

El papa Pío XII sentenció que “después del sacerdocio, la política es la forma más excelsa  de apostolado” , quienes se dedican al mundo de la política sólo para satisfacer su ego, para acumular fortuna, para engañar  y humillar, entonces le dan la espalda a verdad, la moral y la fe.

El apostolado político no es otra cosa que mantenerse firme al lado de los pobres,  al lado de la justicia, de estar al frente de la línea de combate y darlo todo para que la verdad se imponga sobre las tinieblas de la mentira y el desdén.

San Josemaría Escribá de Balaguer aseveró un día que “el ya voy es el camino donde transita el nunca”, es decir, que aquel que desee servir a Dios, al pueblo, a la sinceridad y a lo correcto, jamás debe dejarse dominar por la “flojera”, el desdén o la indiferencia, de lo contrario sería como el hipócrita que reza alabándose a sí mismo y no a Dios.

En cada rincón de nuestra amada Venezuela, en cada municipio de Anzoátegui, en los sectores que conforman la ciudad de Puerto La Cruz, al ver al pueblo con problemas y con necesidades, debemos vernos a nosotros mismos, porque al decir que ellos son nuestros prójimos afirmamos que ellos son parte de nosotros y nosotros de ellos, y su sufrimiento es compartido.

En mi vida he sentido un arduo amor por la justicia y el deber ser; defiendo en la medida de mis fuerzas, y de aquellas que me otorgan la fe, al pueblo por eso siempre me he opuesto a aquellos sistemas que rechazan a Dios, lo borran de un plumazo y con Él eliminan administrativamente la compasión del cristiano y el amor del creyente.

Quien no ama no puede defender lo querido. Quien no ama no cree en el Señor, quien no ama no podrá ser un buen ciudadano, por ende, no podrá servir a los otros. Quien no tenga amor en su pecho no comprenderá el sentimiento de saber que se contribuyó a que otros mejoren, sin la necesidad que te den las gracias, porque de ello se encargará Aquél que todo lo ve.

Uno de los hijos del expresidente sostuvo que “Rafael Caldera amó a Dios y amó a Venezuela”, así debemos ser nosotros eternos enamorados del Creador y de los pobres de esta tierra, del pueblo.


Quien le da la espalda a los necesitados, quien no tenga caridad en su corazón, jamás podrá ser un político de verdad, será un mercenario, pero nunca un guerrero del apostolado del bien. 

miércoles, 17 de julio de 2013

Las Tres M de Maduro

Cogito ergo sum (@jdsolorzano)-. Con todo el respeto que me merecen mis apreciados lectores en esta ocasión abordaré un tema que es poco agradable, aunque hablaré como casi siempre de política, los elementos que redactaré en esta ocasión son más deprimentes de lo normal.

Disertaré movido por mi deber moral sobre  las “Tres M” que caracterizan al señor Maduro, que definitivamente son las que describen su elocuente desatino presidencial.

Primera M - Matrimonio:   El señor “presidente” oficializó “por las leyes de la República lo que ya existía” con la ahora Primera Dama de la República, Cilia Flores, si podemos hacer un breve ejercicio de memoria podemos rememorar la aseveración del, desaparecido en acción, Mario Silva, en la polémica grabación donde se oía decir que:

“Allí quien manda el Cilia, Nicolás se deja manipular por ella… Ella lo manipula”…

Entonces, según se escuchaba en la tan escalofriante revelación, del supuesto diálogo entre Silva con un presunto representante de la inteligencia cubana, se advertía sobre el poder de la compañera sentimental de Nicolás, y  ahora podemos decir que su nivel de influencia ahora es “oficial”.

El matrimonio presidencial en medio de la coyuntura política que se vive en la nación es sin duda alguna un detalle minúsculo, superfluo, aunque descubre el estatus de las prioridades de la recién legalizada pareja de Estado.

Mientras por un lado el pueblo pasa trabajo, el neo-matrimonio revolucionario está más pendiente de establecer legalmente su unión que de solventar las necesidades de la mayoría de la república.

Segunda M - Miseria: La miseria reinante en el seno del Gobierno es de distinta índole y magnitud.

Está la miseria del pueblo, esa que se descubre en los problemas que enfrentan las madres y padres de familia para alimentar a sus hijos. Por un lado el alto costo de la vida devora los insignificantes salarios y por el otro la red de suministro y expendio de alimentos oficial sólo distribuye productos de dudosa calidad.

También está la miseria humana de algunos paladines del oficialismo, esos que a pesar que los venezolanos pasamos necesidad, uno los ve con lujosos trajes, con relojes caros y demás adornos que para nada son baratijas. Aquí es cuando nos preguntamos ¿no era que ser rico era malo?

Igualmente está la miseria de intelecto. Sin duda no todo el mundo posee una cultura amplia, una educación sólida, o la inteligencia innata legada por Dios, existen muchos, y dentro del madurismo es lo que abunda, que son pobres de espíritu y de mente. ¿En manos de quién estamos?... ¡De los perores!

Tercera M - Mamarrachadas: Más allá de los intereses de la pareja presidencial, por encima de las condiciones personales de cada quien vale resaltar en este breve artículo que, como dice la Biblia, es a través de los hechos que “los conoceréis”, y si duda los venezolanos los estamos conociendo.

En estos meses del madurismo, Nicolás, junto con Elías y Diosdado, han demostrado que si se puede ser peor cada día, si alguien pensaba que podía haber algo peor que Hugo, bueno aquí lo estamos viendo, por eso es que nada es imposible en este mundo.

La mamarrachada internacional de Nicolás es sorprendente, ha dejado en diversas oportunidades en ridículo al país; su cacareado gobierno de calle no es más que simple y balurda estrategia propagandística para tratar de limpiar su ya menoscabada imagen pública.


miércoles, 10 de julio de 2013

¿Pensarán?

Cogito ergo sum (@jdsolorzano)-. En muchas ocasiones me pregunto ¿será que en la cúpula del Gobierno nacional pensarán las consecuencias de sus actos?; es increíble como los responsables del poder político venezolano comenten errores y errores mientras que los venezolanos pagamos los platos rotos.

Vemos como el señor "presidente" de la república, Nicolás Maduro, se lanza en un ataque furibundo en contra del "imperialismo”, como irresponsablemente le ofrece asilo al traidor de Snowden; observamos como ellos, el alto gobierno, conciben los graves problemas sociales, como aplican acciones de "pañitos de agua tibia" a realidades tan difíciles como la inseguridad, el desabastecimiento y el alto costo de la vida, como si para ellos estas situaciones fuesen casi de rutina.

¿Pensarán en Miraflores?, bueno para mí ellos no piensan, no han pensado, ni pensarán. El vacío político que dejó el finado Hugo Chávez es enorme, sin él el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) es una marea sin dirección, en su seno la autoridad no tiene poder y el poder no tiene autoridad, justo el camino para la división y la hecatombe.

Claro que no piensan, allí jamás han pensado por su cuenta, quien lo hacía era el que ya no está, y actualmente quienes mueven los hilos de las decisiones trascendentales son los hermanos Castros Ruz, quienes a pesar de su longeva realidad tienen más lucidez política que los "maduros" dirigentes pesuvistas.

El pensamiento, decía René Descartes, es la génesis de la vida, entonces podemos decir que filosóficamente Venezuela no tiene gobierno, pues al no pensar no existen; podríamos aseverar que éticamente la nación atraviesa una acefalía de acción, coordinación y dirección. ¿En manos de quién estamos?, sencillo estamos en las peores posible, la de los descabellados e inmaduros, qué podemos esperar.

Nicolás sin duda no mide, no evalúa, ni siquiera imagina las consecuencias de sus cada vez más demenciales acciones, él no piensa, o tal vez sí lo haga, pero de forma ligera, muy ligera; Elías Jaua, quien luce más centrado, tal vez sea el cerebrito del régimen, es un decidido, convencido, y enfermo comunista que no puede entender el mundo más allá del materialismo dialéctico de Marx y de los recuerdos nostálgicos de la extinta Unión Soviética.

Me atrevería a decir que lo único que produce el señor Nicolás son pajaritos en su cabeza, ¿será que es lo más que posee en ella?, aunque lo triste de todo esto es que somos los casi 30 millones de venezolanos los que nos vemos perjudicados por los, cada vez más alocados y desmedidos, procesos que paren, o quizás abortan, los inquilinos del Palacio de Misia Jacinta.

Ante esta realidad los venezolanos debemos unirnos más que nunca, tenemos que emprender un proceso de participación más aguda, más firme, más sólida para detener las demencias políticas y acciones de un Gobierno de enchufados acéfalos quienes son simples marionetas de los titiriteros de La Habana.


Para arrebatarle de las manos el poder a los no pensantes, nos vemos en la obligación de renovar nuestras autoridades empezando este 8 de diciembre eligiendo a nuevos alcaldes y concejales que sí piensen, pero que lo hagan por y para la comunidad, no para sus intereses personales que son los únicos logros de los enchufados rojos, rojitos.

miércoles, 3 de julio de 2013

Puerto La Cruz: ¿Y el alcalde?

Puerto La Cruz, pedacito de cielo
Cogito ergo sum (@jdsolorzano)-.  Apreciados lectores en esta oportunidad dirigiré estás breves líneas a analizar un tema local, a disertar sobre la realidad que padece el municipio Juan Antonio Sotillo, esbozaré los problemas que vemos en el centro de Puerto La Cruz y en toda la Parroquia Pozuelos que abarca la populosa zona alta y el área de expansión hacia el eje socio-rural de San Diego-El Rincón.

La inseguridad, los malos servicios públicos, la vialidad, la basura son alguno de los padecimientos más comunes que padecemos todos los moradores de la ciudad porteña; el alcalde de la localidad brilla y brilla por su ausencia notoria, por su silencio cómodo y su pasividad para resolver las necesidades de Puerto La Cruz.

¿Se acuerda de él?, este
es el alcalde de Sotillo
¿Usted cree amigo lector, siendo o no habitante de esta ciudad, que el municipio debe estar en el grado de abandono en el cual se encuentra?, para mí Puerto La Cruz es mucho mejor que sus gobernantes, tanto el actual como su antecesor.

Pareciera que Sotillo fue el preámbulo de lo que ocurriría en el país tiempo después, es decir, aquí nadie pensaba que pudiera existir un alcalde peor que Nelson Moreno, pero dudamos de la capacidad hacia lo mediocre que posee el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que superándose así mismo alcanzó la meta y parió de sus entrañas a Stalin Fuentes quien con creces superó a su maestro, tal cual lo ocurrido entre el finado Hugo y su sucesor Nicolás, donde éste último aventajó en errores a su “padastro”, porque de lo posiblemente bueno de aquél no sacó nada.

Puerto La Cruz no merece, y lo reitero, estar dirigida por un grupo de enchufados que por más de 12 años han permanecido enquistados en la alcaldía, dejándola en bancarrota porque son obvias las deudas que arrastran, como obra y legado de su “filosofía de gobierno”.

Siempre he manifestado y creído que la política es como un apostolado, por eso, como decía San Josemaría Escrivá de Balaguer, debemos tener presente que “para servir, servir” lo que indica que para ser útiles  hace falta tener espíritu de servicio y demostrarlo con obras, lo que es invidente que no se ha hecho a los largo de estos años en Puerto La Cruz.

Por estas razones la ciudad se pregunta ¿y el alcalde?, dónde está aquél candidato que venía de ser un buen director de la Clínica, un médico querido por su bondad, dónde quedó ese concejal que fue el más votado, sin duda que a esos personajes se los tragó el poder mal entendido y la incapacidad disfrazada con una sonrisa fingida, pero que en su momento supo embaucar.

Los portocruzanos ya sabemos, gracias a la experiencia dolorosa, que quienes pueden ser buenos en su profesión no necesariamente pueden ser gerentes de una ciudad tan compleja como la nuestra.
Cruz que guía los pasos de nuestro puerto
guíanos por nuevos caminos
¿Y el alcalde?, se seguirá preguntando más de uno. Pareciera que últimamente salió a realizar algunos trabajos de “pañitos de agua tibia”, porque se enteró, después de 4 años, que esa es su obligación.

Pero no todo es malo querido lector, sí hay sus cosas buenas, lo más positivo es que en este diciembre usted portocruzano podrá cambiar esta triste realidad y darle a la ciudad un mejor alcalde y mejores concejales que sí sirvan para servirlo a usted y a los suyos.