miércoles, 29 de enero de 2014

#SinPapelNoHayPeriodico


Estudiantes activos
Cogito ergo sum-. Los medios de comunicación impresos del país han tenido  que inundar las redes sociales para reclamarle al Gobierno venezolano por los dólares que necesitan para la adquisición de papel para seguir funcionando.

El uso de la etiqueta en Twitter de #SinPapelNoHayPeriodico es una demostración que los reporteros seguirán, por cualquier vía, reclamándole al Ejecutivo su afán destructor de cercenarle a los venezolanos el libre derecho a la información veraz, oportuna e inmediata.

¿Qué sucede con la falta de periódicos? Bueno,  para algunos es un nuevo golpe de un régimen que anda desesperado minimizando los canales de información libres y democráticos con el propósito de que “sus mensajes” sean los únicos que estén en la calle, para así seguir manipulando y ocultando la realidad de la nación.

Para otros el tema del posible cierre de los medios de comunicación es un ataque para miles de venezolanos, periodistas, personal obrero y demás profesionales, quienes quedarán sin empleo.

Sin medios de comunicación el Gobierno podrá hacer y deshacer con el país. Por ejemplo ellos se empeñan en decir que el problema de la delincuencia es responsabilidad de los canales de televisión y de los diferentes medios de información, incluyendo a las novelas, con lo expresan su real intención  que es decir: “no reseñen más muertes violentas”.

Sin periódicos no hay LIBERTAD
Ya lo vemos lo que está aconteciendo con la radio, la mayoría de las estaciones están plegadas al Gobierno ya sean porque son productos de su Hegemonía Comunicacional encarnadas por las emisoras comunitarias, o por las mordazas debido a las restricciones de Ley o por las de arepa, lo cierto es que hoy por hoy sólo responden a los intereses del sistema socialista.

Los canales de televisión privados están todos atados debido al tema del vencimiento de las concesiones o por las tajadas de la torta publicitarias donde cada vez el Estado posee más peso ante el franco deterioro de un potencial comercial e industrial que no puede darse el lujo de invertir en el área.

#SinPapelNoHayPeriodico y sin éstos no existe la posibilidad para que usted pueda denunciar que la delincuencia está consumiendo la vida de los jóvenes en este país; sin periódicos usted no podrá denunciar que el aseo tiene meses que no pasa por su comunidad.

El silencio es la herramienta más indispensable para los regímenes autoritarios aunque también esto puede causar un gran colapso político debido a que el pueblo no tendrá ninguna válvula de escape acumulándose todo su malestar hasta que: ¡PUM!… explote.

¿Y los trabajadores? Antes que salgan los defensores del régimen a decir que nada de esto importa, que los medios de comunicación son engendros del mal dirigidos por la “oligarquía”, les plantearé la situación de miles de trabajadores.

En un periódico, sin hablar del número real, trabajan periodistas de calle y de planta, correctores, editores, jefes de redacción, personal administrativo, directivo, obrero, prensistas, distribución, mercadeo, y muchos más.
Lucha por la democracia

¡Multipliquemos! Sí, vamos a multiplicar el número de personas que pudieran quedar si trabajo y por ende sin estabilidad económica y social solamente por el capricho, o mejor aún por el cálculo siniestro de un gobierno que busca silenciar las voces tanto de la disidencia como del pueblo en general.

A ellos no les importa ni la libertad, ni el trabajo de miles de personas. Ya lo han demostrado, ellos prefieren venezolanos en la calle, pasando trabajo, que ceder ni un milímetro en sus pretensiones.

La única forma que tenemos para defender la libertad de expresión y a la vez a la democracia, la única forma de poseemos para librarnos de esta realidad es buscando salidas entre todos y por el bien de Venezuela.


Twitter: @jdsolorzano


 

miércoles, 22 de enero de 2014

El Poder entre dos visiones

Cogito ergo sum-. Llegar al poder es uno de los grandes dilemas de los políticos, tanto de aquellos que lo ven como herramienta para servir, como para quienes lo perciben como método para servirse, sin embargo ambos se rompen la cabeza pensando y haciendo cosas para llegar a la cúspide, aunque hay un dolor de cabeza peor, ¿Cuál? Veremos a continuación:

Saber  en qué momento dejar el poder.

En ocasiones el debate personal y grupal de abandonar el “coroto”, como decimos en criollo, representa un problema mucho más arduo, difícil y  hasta polémico, que llegar a él.

Y la problemática posee dos aristas diferentes, y tiene mucho que ver con la orientación política de cada quien, es decir, para los demócratas es cotidiano, normal, hasta necesario abandonar las mieles del poder y dejar espacios para otros, es lo sano en este sistema. Por el contrario es un parto muy difícil para los regímenes de raíz más autoritaria y totalitaria.

En este último tópico el debate se agudiza si eres un líder totalitario de derecha o izquierda, y por favor no vengan con el cuento de que las divisiones ideológicas están pasadas de moda, porque siguen tan vigentes como en el primer día y tan necesarios tanto en el primer mundo como en las repúblicas de crecimiento.

¿Cuál es la diferencia entre los regímenes de derecha o izquierda?, serían muchos y tan infinitos que bastarían tomos y tomos de libros y análisis para enumerarlos todos. El más esencial de todos es que la derecha hace avanzar a los países, económica, social, política y culturalmente, mientras la izquierda hace exactamente lo contrario.

Aunque lo más distinto entre ambos es la forma de abandonar el poder.

Hemos visto durante el siglo XX e inclusive en el XXI, como la derecha es más consciente de su necesidad de salir del gobierno, en ocasiones con el reconocimiento histórico, y como la izquierda se aferra a él a pesar que estén destruyendo sus propias naciones.

Por ejemplo en Venezuela, Marcos Pérez Jiménez, para citarlo de primero a razón de estar en el mes que recordamos su retiro del poder, prefirió abandonar el “coroto”, salir en su avión La Vaca Sagrada para evitar “más derramamiento de sangre”, como él lo afirmase, a pesar de poseer herramientas militares resistirse.  

Augusto Pinochet, otro militar de derecha, reconoció un revés electoral que lo sacó el Palacio de La Moneda en Santiago de Chile, traspasándole el poder a la Concertación, plataforma opositora. El mismo Anastasio Somoza (hijo-Tachito)  de Nicaragua había comentado meses antes de su caída su deseo de abandonar el país y “prevenir un desastre mayor”.

Sí, “Tachito” cayó y no se retiró del poder pacíficamente, aunque debemos reconocer, como lo hacen historiadores de su país, que no lo hizo por presiones de su propio partido, de las bases, que lo incitaron para que no abandonase el poder, precipitando así el desastre.

La izquierda por el contrario es menos consciente de su necesidad histórica de dejar el gobierno; los primeros son sabios porque ayudan al país, estos otros son generadores de dolor tanto en la forma como gobiernan como en la manera que se atornillan a él.  

Con fuego salieron Salvador Allende y su gestión empobrecedora económica y espiritualmente; a fuego han tenido que caer los sistemas comunistas del mundo, la ex Unión Soviética se derrumbó por presiones calleras y populares, en Salvador fueron Los Contras quienes asestaron los golpes que hicieron caer a Daniel Ortega y a su régimen.

Venezuela está ahorita en un régimen izquierda como el de Ortega, Allende y los soviéticos de esto no le quepan dudas. ¡Reflexionen!

Twitter: @jdsolorzano 

miércoles, 15 de enero de 2014

Vale la pena recordar…

Cogito ergo sum-. La situación venezolana está muy crispada de esto no cabe duda alguna, tal vez por eso un artículo destino al análisis histórico no sea tan común en estos días, y por el contrario se derramen litros y litros de tinta explicando la realidad nacional, sin embargo no recordar el ayer es vivir cometiendo los mismos errores de siempre.

Sostengo que vale la pena recordar porque así es. Mirar de vez en cuando al ayer nos permite observar con más claridad el porvenir.

En los últimos días he estado leyendo algunas opiniones internacionales sobre todo en diarios argentinos donde el debate político del sur ha llevado a innumerables opinadores a mancillar el recuerdo del Libertador, duélale a quien le duela, de toda América o a buena parte de ella.

En el Cono Sur fustigan la imagen del Grande Hombre de América por razones meramente políticas y para así ensalzar a la figura de José de San Martin; esto no es la primera vez que ocurre por años los historiadores argentinos han tratado, en vano, de ponderar la imagen de su héroe por encima de Bolívar, y como es obvio no han podido, ni podrán.

Sin embargo vale la pregunta ¿por qué esta actitud de los opinadores albicelestes?, la respuestas es clara y sencilla, la manipulación burda que se ha hecho del bolivarianismos desde la revolución socialista venezolana, exportada a otras naciones del Continente, ha gestado esta actitud en varias partes del Hemisferio.

El Libertador no tiene la culpa de la manipulación que hacen los socialistas de su imagen. ¡Ja! Llegan a tal nivel que califican a Simón José Antonio de la Santísima Trinidad como socialista, lo que en sí es una falsedad del tamaño de una Catedral.

Debemos recordar  que desde siempre bolivarianos y sanmartinianos hemos mantenido un debate histórico entre cual fue la figura más importante, lo que a razón de los hechos se ha venido decantando en favor del caraqueño.

Un caso digno de mención es la muy conocida reunión de Bolívar y San Marín en Guayaquil un 26 de julio de 1822, de la cual tanto se habló y tanto se especuló. Los Sanmartinianos en defensa de su héroe y para tratar de ocultar el fracaso de éste con su retiro de la vida política, militar y pública posterior a este encuentro, hablan del desprendimiento de éste y acusan a Bolívar de “egocéntrico y dictatorial”.

Hace poco un historiador de origen colombiano, Armando Martínez, encontró en el Archivo Nacional del Ecuador en Quito una carta esclarecedora.

En la misiva el Padre de la Patria calificó el encuentro de “cordial”, a pesar de todas las hipótesis que se manejaron por años, y relata cual en verdad fue la desavenencia entre ambos líderes, en pocas palabras la razón fue: el sistema político que debía imperar en el Perú independiente.

San Martín, calificado por los argentinos de desprendido y democrático, hablaba de instaurar en el Perú una monarquía para la cual era necesario traer un príncipe francés, porque aseguraba que “los peruanos no están preparados para la democracia”, mientras que el, según los sureños, dictatorial Bolívar se opuso a la propuesta desechándola de una vez y propugnando en cambio una Federación en América y naciones democráticas.

Ahora bien ¿por qué citar este debate académico, estas pugnas de salón, justamente en este momento?, la respuesta es sencilla y compartidos en dos partes; la primera es puntualizar que es hora que los venezolanos rescatemos la verdadera imagen del Libertador, ajena a las mezquindades extranjeras y  divorciada de las falsedades socialistas actuales, y segundo para comprender lo valioso de la defensa de los principios como lo hiciese el Libertador en  Guayaquil.


Twitter: @jdsolorzano

miércoles, 8 de enero de 2014

Lucha interior venezolana

Cogito ergo sum-. “Sufres… y no querías quejarte – No importa que te quejes – es la reacción natural de la pobre carne nuestra -, mientras tu voluntad quiere en ti, ahora y siempre, lo que quiera Dios”. Así dice uno de los puntos del libro Camino de San  Josemaría, en el capítulo llamado “Lucha Interior”, en este estrato quisiera extraer lo importante de la capacidad humana, en la fe, para soportar difíciles situaciones y continuar.

En ocasiones la vida golpea, el destino se aparece como un tallo de rosas, cargados de miles de espinas hirientes y agresivas. ¿Detenernos en su paso? eso sería renunciar a la voluntad que el Señor nos ha dado, sería dejar de disfrutar de la belleza y tierno aroma de la rosa.

La vida está cargada de tropiezos, de hechos tristes, es que sin ellos jamás pudiéramos sentir o vivir la fascinación por la alegría y lo justamente logrado.

Sí tienes voluntad puedes lograrlo, si quieres puedes, si te lo propones con fe no dudes jamás en que sí lo tendrás, sin embargo ¿qué tendrás?, tendrás exactamente lo que te propongas y anheles más.
Los venezolanos somos un pueblo que ha pasado por trances difíciles, siempre apoyados por la fuerza de un buen ánimo que en ocasiones es devorador hasta de nuestras más crueles tragedias.

Hoy el país está sumido en una lastimosa realidad, tal vez tú que me lees puedes ver a tu lado y descubrir la tristeza de unos o los miedos de otros; es difícil entender el cómo llegamos hasta aquí, aunque lo cierto es que estamos en un momento traumático para miles de venezolanos.

En Puerto La Cruz, ciudad donde resido, padecemos los mismos problemas que se pueden ver y sentir en Apure, en los Andes, en Guayana; todos nosotros estamos sufriendo los inclementes latigazos de un sistema que entre engaños nos somete, y somete a pasar trabajo y a ahogarnos en los lodazales de un sistema ya caduco.

El socialismo actual, esto que es una mezcla de desigualdades sin límites, ese socialismo que es igualdad para los de abajo, mientras existe una diferencia entre los de arriba, casi siempre altos jerarcas de un Estado enriquecido a costillas de las necesidades del común, es el vivo ejemplo de la destrucción y la marginación por creencias políticas, sociales e inclusive religiosas.

¿Por qué razón inicié este artículo citando a un santo?, sencillo, es hora de que la santidad que reposa en nuestro ser interior salga a flote, para así emprender la batalla, tal vez santa, de la reconquista de la venezolanidad, esa que es la verdadera, la que se ha perdido entre lánguidos discursos patrioteros e hipócritas que hablan del Libertador, mientras la suela del invasor cubano yace en el solio sagrado nacional.

Para nosotros, los venezolanos que creemos que una Venezuela mejor es posible, que luchamos día a día por alcanzarla, es una obligación militante y ferviente lograr que una parte de la nación que aún siguen encandilados por las promesas de una revolución que simplemente revolucionó todo enrareciendo al país, se unan a la causa realmente nacional, cristiana y de orden que tanto necesitamos todos.

El socialismo de hojalata que profesan o dicen llevar adelante los ejecutores de este Gobierno ha hecho que el cuerpo de la sociedad venezolana siga siendo golpeado sin cesar por problemas de todo tipo, son los causantes de las úlceras y hematomas que la república siente por toda su extensión.

¿Sufrir? Si eso hemos hecho a lo largo de estos años, ¿rendirnos? No es una opción para nada ni nadie. ¿Confiar? Es la mejor arma que tenemos,  en la Fe en Dios primeramente y en la confianza de nuestras propias fuerzas y voluntad.

Twitter: @jdsolorzano


lunes, 6 de enero de 2014

Desinformación como táctica

Mar de Leva-.  Los gobiernos, partidos políticos e inclusive empresas o factores individuales como deportistas, artistas, entre otros, son proclives a realizar un uso consciente, planificado y premeditado de la desinformación como medio para alcanzar un objetivo en la opinión pública del ámbito que le compete.

Existen dos tipos de desinformación, la estratégica y la táctica, en este caso hablaremos brevemente de la segunda abordando el porqué de su uso y cómo se debe emplear.  

En ocasiones a un dirigente, partido, gobernante, empresa o personalidad del mundo de espectáculo o del deporte, le interesa que una puntual información no se publique de la forma correcta sino que buscará, mediante el uso de técnicas, cambiarle la orientación para su beneficio.

Sin embargo, antes debemos conceptualizar el término, es decir, la desinformación puede entenderse como un conjunto orquestado  de ardides en una era en que los  medios de comunicación se hayan enormemente desarrollados.

También puede entenderse como: las informaciones falsas que se hacen colar a la opinión pública generando una reacción favorable al desinformador y perjudicial para su oponente, enemigo o adversario.

Dícese, por algunos autores que, es la acción de inducir a error mediante uso de informaciones falsas.
Lo cierto es que el desinformador para lograr su objetivo necesitará aplicar tres puntos fundamentales en su retórica: Demonización del adversario, los Adjetivos Disuasivos  y el Misticismo. Todos imbuidos en un mensaje que sea creíble y aceptable por los receptores.  

En el primero de los casos el mensaje debe estar dirigido a entablar una especie de “Guerra Santa”, entre el mal que representa nuestro adversario, y los ángeles que son encarnados por “nosotros”; segundo el uso de palabras y expresiones que no admiten réplica, ni menos razonamiento lógico, como: Irreversible, incuestionable, inquebrantable, inasequible, insoslayable, indeclinable.

Y por último el Misticismo es el método que permite el retórico-desinformador entretejer un red de enigmas y de dibujos verbales con expresiones sibilas, ambiguas y enredadas, permitiendo que las interpretaciones emerjan de los públicos receptores, y aceptando cualquier interpretación lo que generará el error.  

¿Cómo hacer común una desinformación? Se pueden emplear diferentes técnicas como:

-          La filtración: Es cuando  la noticia filtrada siempre viene “protegida” a cambio del secreto de la fuente emisora.
-          La sobreinformación: La divulgación en exceso de datos e informaciones que incitan más a la desorientación que a la reflexión de la información.
-          Selección ventajosa: Sólo se dice lo que se quiere decir y/o conviene decir.
-          Descontextualización: Se extrapola la información dentro del contexto en que se ha generado, no se explica o profundizan las causas del fenómeno o suceso. Se inventan motivos o justificaciones.
-          Falsedades: Aunque la información es falsa, se entrelaza con datos verificables, reales y ciertos, creando una información “relativa”, que sea creíble a los públicos metas.
-          Errores: Se elaboran informaciones con datos inciertos.
-          Especulaciones: Hipótesis, datos no confirmados, los rumores.
-          La analogía: Son parangones disimiles y en ocasiones contradictorios, y que a pesar de ello son unidos creando figuras verbales emotivas que son difíciles de derrumbar con simples argumentos “lógicos”.
-          El rumor.
-          Eufemismos: Presentación de palabras y lenguaje estudiados para no determinar el sentido real de una aseveración o contenido conceptual de una oración.

En conclusión la desinformación es una táctica altamente eficiente en el proceso comunicacional, es ampliamente usada y trae consigo el “nacimiento de verdades” que suelen ser aceptadas por los públicos y por la Opinión Pública, siempre y cuando no exista un proceso de contracomunicación por parte de sus “victimas”.

Recuerden que comunicar no es sólo hablar… Pensar no sólo es creer que se está pensando.

Twitter: @jdsolorzano


jueves, 2 de enero de 2014

Entre diciembres y eneros

Cogito ergo sum-. Desde los diciembres de la alegría a los eneros de encuentros furtivos.

Con esta línea hubiese empezado este escrito si se tratase de un relato en prosa, como si fuera un cuento inédito y contado en más de un 2000 ocasiones en el transcurso en estos dos milenios; estos meses en particular para los venezolanos han traído encuentros y desencuentros, emociones claroscuros, han sido como lo es, y siempre lo será, el nacimiento y la muerte de algo, no sólo de un año.

En diciembre vemos florecer como la rosa roja las gaitas, los aguinaldos, parrandas y las melodías de la Billo´s Caracas Boy, en estos días nos sumergimos en un mar de buenos propósito, aunque a la medida que nos adentramos en las costas del mes de enero, ya próximo a atracar en la bahía de febrero, se nos van esfumando.

En las Navidades somos parte de una sólo cuerpo de cortesía y hermandad, en enero damos paso a nuestra personalidad nuevamente conquistada por los males de nuestra sociedad, de los problemas personales y las ambiciones desmedidas.

Sin embargo, dejemos todo esto a un lado y permitámonos ir un poco más adentro en la historia nacional, los venezolanos pasamos de la algarabía de los 50 a las opulencias de los 60 y 70, para después entrarnos a un ciclo peculiar de consumismo y poca tradición en esos 80 y 90, sin embargo cada cual con su particularidad se fue diluyendo en la medida de la nueva aparición del “ser revolucionario”.

En “revolución”, en “socialismo” diciembre se ha convertido en un momento de suma preocupación, ¿cuántas personas usted no vio haciendo milagros para conseguir los ingredientes de las hallacas? ¿A cuántos no vimos sacrificándose, dejando de comprarse su estreno de Navidad o Año Nuevo, para poder completar los regalos y la ropita a los niños?

Sí, en socialismo la Navidad se ha convertido en un momento de preocupaciones. Tal vez nuestras personalidad alegre, bulliciosa no nos permite ver esto, mas si  lo sentimos con punzadas terribles en nuestros bolsillos, y esencialmente en nuestra alma imbuida por recuerdo de un pasado mejor.

Diciembre significa emoción, unión familia, aquel abrazo sincero y emocionado, también es una época de evaluación y tristeza, por el adiós dado o en ocasiones por aquel que no pudimos dar; Enero por su parte es de proyectos, de anhelos, de nuevos sueños que nacieron con el alba de aquella ruidosa madrugada del día primero.

¡A nacido el Año Nuevo! Y los sueños retornan a nuestra mente y aquellas metas cansadas, agotadas por los tropiezos nuevamente vuelven a flotar en el aire como inquietas golondrinas en el ventanal de la historia.

De mi parte, con suma humildad y sinceridad, les deseo a todos los venezolanos, a todos y cada uno de los hijos de esta tierra un venturoso 2014. ¡Qué Dios Todopoderoso nos colme de bendiciones y nos permita salir de este agujero socio-político en el cual nos ahogaron un puñado de aventureros guiados por un demagogo experto.

 Sé que este enero que está comenzando será de renovación, de emotividad y de ilusiones resucitadas en el corazón de aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que desean el bien común y la solidaridad como mecanismos para enriquecer su vida, no tanto con dinero, sino con metas logradas, sueños cumplidos y una cuenta de ahorro de sonrisas y bendiciones.


¡Feliz Año Nuevo Venezuela!