martes, 29 de enero de 2019

Crónicas políticas


Cogito ergo sum (Puerto La Cruz)-. ¡A correr se ha dicho! Parece que la administración de Donald Trump optó por opciones nada diplomáticas con respecto a Nicolás Maduro, y esto se ve por las últimas acciones y decisiones de la Casa Blanca.

La administración Trump no tardó nada en reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, si fueron 20 minutos entre el anuncio del presidente de la Asamblea Nacional y el comunicado de la gestión actual de los EEUU fue mucho.

Los voceros del Gobierno de USA han sido claros: No reconocen a Maduro, expresan su total apoyo a Guaidó y a la Asamblea Nacional, y le mandaron a decir a Maduro que “no te metas con nuestros aliados”.

Desde Miraflores respondieron expulsando al cuerpo diplomático norteamericano de Caracas, rompiendo relaciones y cerrando la embajada y los consulados venezolanos en el titán del Norte; los gringos actuaron diciendo que: “Seguimos en Caracas, porque Maduro no es presidente y a quien reconocemos es a Guaidó”.

El enviado de Washington en la capital venezolana presentó sus credenciales a Guaidó. Es importante recordar que ya pasó el ultimátum de 72 horas que Maduro les puso a los gringos y éstos se mantuvieron en el país, haciendo caso omiso a las declaraciones del ocupante de Miraflores.

Guaidó nombra embajador en los EEUU, al dirigente de Voluntad Popular Carlos Vecchio, y los norteamericanos lo aceptaron sin parpadear. 

Y, en medio de todo esto, los norteamericanos llevan la batuta en la Organización de Estados Americanos (OEA), en la Organización de Nacionales Unidas (ONU) y en el Consejo de Seguridad de la ONU en defensa de la Constitución venezolana y del gobierno que encabeza Juan Guaidó en sustitución a Nicolás Maduro.

Todo esto, me imagino, debe preocupar a quienes se encuentran en Miraflores. ¿Será capaz Maduro de sacar a empellones a los diplomáticos de EEUU de Caracas? ¿Será posible que Maduro radicalice su actuación, cuando de su cabeza pende la espada de Damocles?

Trump no se parece en nada a Barack Obama, su posición es mucho más beligerante y decidida que su antecesor; y Maduro no es Chávez, ni cuenta con el respaldo político y económico que gozaba el difunto en los tiempos de bonanzas de la revolución socialista.

El escenario se pinta oscuro para quienes defienden a Maduro. Aparte de todo lo expuesto está el desánimo que hace mella entre las bases del chavismo, cada vez sus concentraciones son más pequeñas, y lo que mueven son funcionarios públicos, radicales y beneficiarios de ayudas económicas gubernamentales.

La apatía de los rojos llega a tal punto que sus jefes políticos convocan a una vigilia frente al Palacio de Miraflores y nadie se quedó. Como dicen en mi pueblo, todos “marcaron la milla”.

Mientras en el Norte activan a sus “hombres duros”, en el entorno de Maduro sueñan con un milagro, ante la posición tibia de los chinos y la decisión de los rusos de no meterse en camisa de once varas.  

La crónica sigue… ¿cuál será el desenlace de esta historia?

martes, 22 de enero de 2019

23 de enero


Cogito ergo sum (Puerto La Cruz)-. ¡23 de enero! ¡23 de enero! Entre las fechas de nuestra historia esta es emblemática y cada día más importante, no tanto para nuestro pasado, sino para nuestro presente y futuro.

A los venezolanos, en este año, no nos basta con recordar los hechos acaecidos hace más de 60 años atrás, sino que tenemos que rescatar de ellos su real importancia actual.

Tanto como aquellos que valoran la gesta redemocratizadora del país con Rómulo Betancourt, Jóvilo Villalba y Rafael Caldera a la cabeza, como aquellos que defienden en legado de orden y progreso que dejó el General Marcos Pérez Jiménez, todos tienen que valorar esta fecha.

Los primeros, para que aprecien ese sistema de libertades, que a pesar de sus errores, dejó una Venezuela pujante y ejemplo de América Latina, como los segundos que patrocinan un régimen que por encima de las acusaciones de opresión cimentó las bases de una economía floreciente, y construyó un país de progreso demostrable en todo tipo de indicadores.

Ambos deben ver el pasado para encarar el futuro. Hoy, tanto socialdemócratas, demócratas cristianos y liberales, como los defensores del Nuevo Ideal Nacional y de una visión nacionalista en lo político y en lo social, tienen que unirse frente a un adversario común.

El socialismo, quien es el eterno enemigo de los nacionalismos, y el verdugo de los sistemas democráticos donde pululan la socialdemocracia y el socialcristianos, ha generado un caos de dimensiones apocalípticas en Venezuela.

El socialismo busca eternizarse para destruir la libertad que defienden los liberales, la justicia social y la democracia que aúpan los socialdemócratas, además de la moral y la participación ciudadana que promueven los democristianos. Ese socialismo, es el mismo que quiere borrar, como sea, los ideales del nacionalismo y de la soberanía nacional.

Frente a esto, todos aquellos que repudian un sistema hambreador, desolador, destructor de las sociedades, deben unificarse para materializar el sueño de una Venezuela diferente, libre y de bienestar para todos los connacionales.

Lo que ayer nos separó, es cuestión del pasado. Hago votos desde estas líneas para que conversadores y liberales, centro izquierda y centro derecha, para que cada uno de los partidos y/o pensamientos políticos converjan, al lado de los ciudadanos, para construir juntos un país mejor, alejado del totalitarismo socializante que nos hundió en el lodazal de la miseria y el caos.

El 23 de enero es, y debe ser, para unos un ejemplo de lucha, constancia y fortaleza. Y para otros, los nacionalistas, un llamado de atención para rescatar los valores que defienden ante la permanencia de un socialismo abrazador y aniquilador.
No es hora de ver al pasado con nostalgia, sino de aprender de él, con mirada crítica, para poder avanzar sin sombras del ayer, sin máculas ni rencillas de antaño.

El país espera de nosotros unidad. Y es unidad lo que debemos edificar con sacrificios, con esfuerzos y con real sentimiento patrio.

Venezuela está en el umbral de una nueva etapa, ojalá todos tengamos el coraje de atravesarlo por el bien de nuestra nación. Así de sencillo.






martes, 15 de enero de 2019

Ciegos Políticos


Cogito ergo sum (Puerto La Cruz)-. Los sectarismos políticos no miden espacios geográficos, ni tendencias ideológicas. Por ende, en esta semana escribiré sobre como los intereses partidistas pueden destruir la estabilidad de miles de trabajadores públicos.

Empecemos fuera de nuestras fronteras nacionales. En los Estados Unidos de Norteamérica, el Gobierno Federal dirigido por Donald Trump se enfrenta al boicot de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, quienes no han permitido que el gobierno nacional de aquel país pueda pagar los sueldos a los empleados públicos estadounidenses.

Los demócratas, quienes perdieron las elecciones presidenciales, y recién fueron derrotados en su pretensión de hacerse con el control del Senado, tratan de asfixiar a Trump a través de un vericueto político.

A los demócratas no les importa la incertidumbre de los empleados públicos dependientes del gobierno federal de EEUU; lo que habla muy mal de ellos, porque actúan de forma sectaria y poco democrática. 

Asimismo, hoy más de 30 mil trabajadores de la Gobernación de Anzoátegui, están siendo afectados por la medida política y sectaria asumida por los diputados del Psuv en el Consejo Legislativo Regional, quienes optaron por reconducir el presupuesto del poder ejecutivo estadal.

Los diputados rojos, sin importarles los padres y madres de familia que laboran en las dependencias de la Gobernación, no aprobaron el presupuesto del año 2019, imposibilitándole al ejecutivo anzoatiguense el pago de personal por falta de recursos.

¿Cómo puede Barreto Sira cancelar salarios, cuando el presupuesto del año pasado expresado en bolívares fuertes queda diseñado con montos ridículos ante la hiperinflación que sufre el país, y tras la reconversión decretada en meses anteriores?

Esta maldad de los diputados del Psuv no es en contra de Barreto Sira, sino que es una acción que perjudica a miles de trabajadores de la Gobernación y, afecta a todo el pueblo de Anzoátegui.

Los diputados oficialistas actúan movidos por una orden política, que busca satisfacer un objetivo de orden político. Es decir, el Psuv le cobra a Barreto Sira el éxito de su programa de salud directa: La Caravana de la Salud; le cobran que haya colocado toneladas y toneladas de asfaltado en las principales vías de la zona Norte de Anzoátegui, a través del programa Cuadrillas Tapa Huecos, además de las acciones de los programas: Operación de Limpieza de Anzoátegui (OLA) y Lucerito, éste último con el cual rehabilitó el alumbrado público en zonas neurálgicas.

Sin duda, los diputados del Cleanz promueven esta acción para afectar la imagen de Barreto Sira, además de cumplir la orden que le bajó Aristóbulo Istúriz. Y todo esto, para quebrar la voluntad de una gestión que no se detendrá, porque Anzoátegui seguirá en movimiento.

Toda esto, es parte de una tramoya política orquestada para satisfacer deseos políticos insanos, y para calmar las ansias de venganza de los líderes del Psuv derrotados en las últimas elecciones de gobernadores en el estado.

Frente a todo esto, lo único que les puedo comentar es que vienen movilizaciones sindicales en repudio a los diputados del Psuv y en respaldo al gobierno de Barreto Sira.

Los trabajadores saben que en el Proyecto de Presupuesto, que el gobernador envió al Cleanz, se contemplaban varios beneficios laborales que habían sido suprimidos por el Gobierno nacional luego de aplicar su tabulador nacional, estas reivindicaciones presupuestadas por Barreto Sira fueron echada para atrás por los parlamentarios del Psuv.  

La pregunta que me viene a la mente es: ¿Cederán los legisladores regionales ante la presión de los sindicatos? Amanecerá y veremos.







lunes, 14 de enero de 2019

Horarios de atención

Rincón del Gurú-. 3:15 am. El despertador del teléfono retumba sin cesar… Ring, Ring… doy vueltas en mi cama, lucho intensamente con la almohada que rehúsa soltarme. Al final, luego de tantear desesperadamente en la mesa de noche, encuentro el celular, con los ojos aún llenos de lagañas y la mirada turbia desactivo aquel macabro sonido que alejó de mí aquellos dulces sueños.

De un brinco salgo de la cama, dejando atrás la comodidad de las sabanas, camino hacia el baño, me echo agua fría en el rostro, y empiezo la rutina de todos los días.

3:40 am. Regreso, tomo nuevamente el teléfono y me voy directamente a Whatsaap, antes que nada, veré quien me escribió en la noche y qué han puesto mis contactos en sus Estados. El chisme mañanero siempre en bueno para empezar la jornada.

Inmediatamente me dirijo a Twitter o Instagram, hago un paneo rápido por lo que es noticia desde la noche anterior. Y, en este preciso momento comienza mi jornada como Community Manager.

3:50 am. Entro a las notificaciones de Twitter y veo que comentarios, quejas y preguntas dejaron los seguidores de la marca. Empiezo a darle respuesta a las interrogantes o interacciones más típica y aquellas que para las cuales necesito confirmar o profundizar en temas operativos o de mayor impacto en la imagen.

4:15 am. Twitter listo, paso a Instagram y comienzo a ver las más recientes interacciones en los diversos post. A cada uno se le intenta dar respuesta, de interactuar con los seguidores, de generar empatía. Posteriormente, entro al DM, siempre hay seguidores que optan por una conversación más íntima con la marca, y a ellos también hay que atenderlos.

4:30 am. Le toca el turno a Facebook; el mismo cuento del anterior. Cada post, cada comentario, cada mensaje privado debe ser leído, monitoreado y si es posible respondido.

5: 30 am. Excelente hora, para leer. Sí, para leer. Todos los días existen innovaciones en el manejo de Redes Sociales, tendencias para el marketing digital, nuevas tesis y planteamiento sobre las comunicaciones digitales. Un buen Community Manager nunca deja de leer.

6:20 am. Es bueno, a primera hora de la mañana, ver qué está haciendo la competencia en sus Redes Sociales. Ver que post ha realizado, que estrategias de contenido está empleando, cuál ha sido el resultado, cuáles son las quejas que ellos están recibiendo, verificar si se parecen a las nuestras o no.

7:30 am. Sí, legalmente a esta hora debo estar entrando a la oficina. Pero, no es la hora para empezar a trabajar, no lo es. ¿La razón? Porque ya empezamos desde hace 4 horas.

En las horas de la mañana, desde las 8:00 am en adelante, es un período que se puede utilizar para crear contenidos, evaluar resultados, analizar estadísticas y más.

Ahora bien, ¿por qué hago esta cronología? Fácil, la labor de un Community Manager no puede estar sujeta a los rigores de un horario de 8 am a 12 del mediodía, ni de 2 a 5 de la tarde. ¡No!

El Community Manager debe crear el mejor horario de trabajo, tanto para él como para la marca que lleva. Las comunidades digitales no obedecen a horarios de oficina, aquí los esquemas de comportamiento social 1.0 quedan borrados por completo.

El gestor de contenido en las Redes Sociales debe crear su propio horario de trabajo, de acuerdo con el comportamiento social de las comunidades de la marca en las diversas redes sociales.

De nada nos sirve estar en una oficina, marcando horarios de entrada y salida, con un intervalo para almorzar, cuando el mundo digital dislocó todos estos conceptos de organización laboral.

Cuando disponemos de un equipo de communities managers, la cosa cambia.

El horario de madrugada que les acabo de narrar, lo usé durante mucho tiempo, cuando en solitario llevaba la marca Avior Airlines. En aquellos días, se trabajaba de madrugada, de día, de noche, a todas horas y en cada momento.

Aunque esto último no ha cambiado mucho, pero ahora tenemos un equipo de communities managers, con lo cual el horario se adaptó para hacerlo más llevadero para los administradores de contenido sin afectar los tiempos de respuesta a nuestros seguidores.

El horario quedó así:

Community Manager 1: Trabaja desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la tarde.

Community Manager 2: Trabaja desde las 2 de la tarde hasta las 10 de la noche.

Como Community Manager Senior, redistribuyó el tiempo para el monitoreo de tendencias, análisis de datos y resultados, verificación de estrategias y benchmarking permanente.

¡Comunícate y hazlo bien!

miércoles, 9 de enero de 2019

Desconocernos


Cogito ergo sum (Puerto La Cruz)-. ¿Qué sucederá? Sin ánimos de ser vidente o de profetizar lo que pasará, Venezuela entrará en una nueva etapa de incertidumbre política.

Primero, la Asamblea Nacional procederá a desconocer a Nicolás Maduro como Presidente de la República, posteriormente desde Miraflores declararán al Parlamento fuera de la Ley, y se apegarán a la Asamblea Nacional Constituyente para desaparecer al Poder Legislativo legítimo.

Segundo, Maduro obligará con acciones puntuales a que factores de la oposición, ya sean diputados, gobernadores, alcaldes o sencillamente dirigentes de la oposición a que lo reconozcan. En medio de este panorama varios países de América como de Europa desconocerán a Maduro, por lo cual retirarán sus embajadores.

Perú, Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, cuidado si algunos países de Centroamérica y del Caribe. Además, Alemania, Italia y tal vez Francia harán lo propio.

En esta ola de desconocimiento el TSJ en el exilio declarará ilegítimo a Maduro, mientras el TSJ en Caracas reafirmará su posición, más allá de la juramentación que realizarán el 10 de enero. Por tal motivo, la descomposición política llegará a niveles insospechados.

Aquí todos nos desconoceremos; aquí el hijo llegará a su casa y desconocerá a su padre o madre, y el esposo a su señora. Entraremos en un estado anárquico que puede desembocar en muchas cosas o simplemente en nada.

Los ciudadanos tendrán una posición importante, al igual que las expresiones de la sociedad venezolana.

Pregunto: ¿Maduro en está en las condiciones políticas y económicas para soportar esta situación? ¿La oposición tendrá la entereza de darle continuidad a esta política? ¿Cuál será el impacto político del cerco diplomático y político que se generará en el continente?

Se vienen escenarios complicados y cada vez más álgidos. La reacción de los ciudadanos de a pie será vital en esta coyuntura; también es un misterio, por lo menos para nosotros los civiles, el ambiente que se respira en los cuarteles, porque una cosa es lo que se declaran a través de los medios de comunicación y otra el sentir verdadero.

Venezuela entra en días complicados, donde se medirán los niveles de compromiso y seriedad. Es la hora de la verdad, donde cada acción u omisión tendrán consecuencias de gran repercusión en la vida nacional. No podemos voltear la mirada hacia otro lado, tenemos que ser actores vivos en esta tragedia política.

Es menester abordar el aspecto económico. ¿Cómo la inestabilidad política agravará la situación venezolana en el mercado? ¿Cómo afectará todo esto al aspecto cambiario? ¿Qué consecuencias de orden económico traerán consigo el cierre de relaciones diplomáticas y comerciales con países de América Latina, Norteamérica y Europa?

Se aproxima un viento de tempestad y no sabemos quién será el  capitán que lleva el barco a puerto seguro.




miércoles, 2 de enero de 2019

Navidad de los 90


Cogito ergo sum (Puerto La Cruz)-. Aquellas Navidades, cuando éramos niños, eran tan distintas a estas que vivimos en la actualidad.

En aquellos días de mediados de los 90, mientras Rafael Caldera aún estaba sentado en la silla de Miraflores, las Navidades aún sabían a la Billo’s sonando de casa en casa, a olores de guisos de hallacas, y al trago que cualquiera te brindaba.

El pago de los aguinaldos les daba un increíble poder adquisitivo a los venezolanos. Los supermercados, licorerías y tiendas de ropa estaban a reventar, todo el mundo compraba comida, los estrenos de Navidad y Año Nuevo y los regalos del Niño Jesús.

Hasta en los más humildes de los hogares se celebraba con alegría y regocijo. Esa Venezuela, se nos perdió en el camino.
Ya los obsequios del Niño Jesús no son como en otros tiempos. Ya los amigos secretos en las oficinas no son como antes; nos cambiaron la vida a todos los venezolanos.

Hasta las tradiciones han muerto; cada vez menos hallacas, y el que hace no brinda a nadie. El pernil una imposibilidad para más del 80% de los venezolanos, hasta el ponche crema es un sueño de épocas mejores.

La Navidad en los 90 eran otra cosa; había comida, habían juguetes, había de todos y para todos. Pero, llegó el socialismo y el “queso que estaba en la mesa también lo destruyó”. No quedó nada de pie.

Hoy extrañamos aquellos días, hoy rememoramos aquellas jornadas del pasado. Cuando éramos niños y la vida en Venezuela era mejor.

En estas festividades que acaban de pasar nos percatamos a lo bajo que hemos caído. Ya ni cohetones uno escucha como antes. Cuando reventaba el año, con él explotaban miles de fuegos artificiales, que por cierto hacían esconder a las pobres mascotas de la casa.

Y ni hablar de las 12 uvas del tiempo. ¿Quién pudo comprar esas uvas si están carísimas? Perdimos hasta a Andrés Eloy Blanco declamando en la radio el viejo poema que decía: “Madre, hoy se nos muere un año”.

Además, la canción de “faltan 5 para las 12”, sonó más triste que nunca, porque extrañamos a tantos familiares, a tantos amigos, a tantas personas que han tenido la necesidad de buscar un nuevo mañana en otras naciones.

El socialismo aniquiló con esa Venezuela en la cual nacimos y en la cual vivimos nuestros primeros años de niñez. La alegría navideña debe contarse entre una más de las víctimas del régimen que en la actualidad desgobierna a nuestra nación.

La Navidad, incluso en la década anterior a la llegada del régimen, fue amena, jovial, cargada de ese sentimiento que siempre caracterizó a los venezolanos.

Y es esta, una razón más para que los venezolanos luchemos por rescatar a nuestro país. En lograr que retorne la felicidad a nuestra amada nación, que los nuevos tiempos se transformen de melancolía a gozo real. 

Que nuestros hijos sientan y saboreen esa Venezuela que nosotros disfrutamos, vivimos y que hoy recordamos con profunda nostalgia.