miércoles, 17 de mayo de 2023

Castillo vs. Lasso || José Dionisio Solórzano




El presidente del Ecuador, Guillermo Lasso, tomó la decisión de disolver el congreso de su nación y convocar a elecciones generales. Frente a tal hecho es imposible no hacer una comparación entre lo que está ocurriendo en tierras ecuatorianas y lo que sucedió hace poco en el Perú.

Cuando el entonces presidente peruano Pedro Castillo optó por eliminar el poder legislativo de su país y decretar un toque de queda, en menos de una hora el primer mandatario de aquella nación estaba destituido y preso.

¿Por qué Pedro Castillo duró tan poco después de eliminar el congreso y Guillermo Lasso sobrevive? Ambos episodios nos dejan muchas lecciones que debemos aprender.

Primero, Guillermo Lasso aplica un procedimiento constitucional la llamada “muerte cruzada”, donde el congreso destituye al presidente y éste disuelve al congreso, y todo este proceso tiene como fin la convocatoria elecciones y que los ciudadanos elijan quienes se quedan y quienes se van.

En cambio, en Perú no existe esta fórmula de la “muerte cruzada” y el expresidente Castillo tampoco planteó unas elecciones inmediatas, sino una prolongación de su poder por un tiempo aún incierto.

Además, entre los puntos que debemos aprender es que al tomar una decisión política de este calibre debemos sopesar varios aspectos fundamentales y el primero es el de la cohesión.

Pedro Castillo anunció su medida en solitario, y en escasos minutos después de su alocución varios de sus ministros pusieron sus cargos a la orden de forma pública, dejándolo solo. En el caso de Guillermo Lasso, su gobierno – hasta ahora– se muestra unificado y cohesionado alrededor del presidente.

Segundo, a todas luces se ve que la medida asumida por Pedro Castillo no contaba con el aval de las Fuerzas Armadas ni de la policía del Perú, y, de forma contrario, hemos visto como los uniformados del Ecuador han cerrado filas alrededor del mandatario ecuatoriano.

Tercero, la convocatoria clara a elecciones. Sí, Lasso llamó a elecciones enseguida, mientras que Castillo en su momento quería jugar con los tiempos, la zozobra y la incertidumbre, lo que volcó a la opinión pública en su contra de forma vertiginosa y en tiempo récord.

Ahora bien, como se puede ver en política debemos contar con las leyes, el poder de las Fuerzas Armadas y dando sensación de empoderamiento popular, así está actuando el ecuatoriano y así no actuó el peruano.

La política es un juego de ajedrez, y Guillermo Lasso sacrifica su reina con tal de mantenerse con vida en el tablero y evitar un jaque mate, en cambio Pedro Castillo entregó su rey en bandeja de plata. He aquí la diferencia entre actuar con estrategia e improvisar.

¿Cómo terminará el proceso en Ecuador? Esto es aún imposible de profetizar, lo cierto es que los ecuatorianos tienen la palabra, o siguen con el gobierno de derecha del banquero Lasso, vuelven a los días de la “Revolución Ciudadana” del correismo u optan por algo nuevo.

¡Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso!

lunes, 8 de mayo de 2023

Calígula termina mal | José Dionisio Solórzano




Sí, todos los Calígula de la historia han terminado mal, pero muy mal.

Todos los gobernantes sádicos, extremistas o abusivos han visto rápidamente el final de su poder y el ocaso precipitado de su endiosamiento desmedido.

Recordemos un poco las locuras de Cayo Julio César Augusto Germánico, mejor conocido como “Calígula”. Fue el tercer emperador de Roma y su poder duro desde marzo del 37 d.C hasta el año 41, unos pocos años teñidos de desenfreno, lujuria y sangre.

Calígula subió al trono después de la muerte de Tiberio – quien fuese el padre adoptivo de su padre, Germánico – y a pesar de todo lo que sabemos del emperador, éste ascendió al poder entre sentimientos de amor de los romanos.

Sin embargo, al poco tiempo de subir a la jefatura del poder Calígula sufrió una grave enfermedad, lo que al parecer cambió totalmente su personalidad.

Al recuperarse Calígula cometió su primera gran atrocidad, obligó a suicidarse a todos aquellos que habían prometido sus vidas a los dioses por la salud del emperador.

Allí cayeron su esposa, su suegro y su primo, Tiberio Gemelo.

En medio de su reinado Calígula asesinó y torturó a muchos senadores y a integrantes de su familia, se hizo famoso por derrochar en placeres personales los dineros provenientes de la recaudación del Estado.

Entre las acciones extravagantes que cometió están la construcción de barcos gigantes y una bañera repleta de monedas de oro donde le gustaba “bañarse”.

Además, le regaló a Incitatio, su caballo favorito, su propia casa y varios esclavos, hasta llegó a proponerlo para el cargo de cónsul.

Todos estos exabruptos tejieron un malestar que pronto se convirtió en conjura, fue así que un grupo de senadores y pretorianos asaltaron su palacio y un 24 de enero del año 41 d.C. Calígula fue asesinado.

Cuando los conspiradores entraron al Palacio con dagas ensangrentadas encontraron detrás de una cortina al tío de Calígula, a Claudio, quien temblaba de miedo y mayor sorpresa cuando los pretorianos le hicieron el saludo romano y lo proclamaron nuevo emperador, sin embargo esto es otra historia.

Es así como hoy, todos los Calígulas modernos caen, presos de sus desenfrenos, de sus pasiones sin medida, de su egocentrismo exacerbado.

Y fue así que cayó el Calígula de la ciudad de El Tigre, en el sur del estado Anzoátegui, fue así como cayó Ernesto Paraqueima, víctima de sus peleas, de sus atropellos, de su total indiferencia hacia los demás.

¡Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso!

lunes, 1 de mayo de 2023

Bondades | José Dionisio Solórzano




La mayoría de los aspirantes a la silla del Palacio de Miraflores, por las fuerzas de la oposición, tienen alguna bondad que se debe resaltar y es menester comentarlas.

Iniciemos por las damas que compiten por ocupar la Quinta de Misia Jacinta, como también se le conoce la sede del poder político venezolano. Es decir, comenzamos por María Corina Machado y Delsa Solórzano.

María Corina Machado: La abanderada liberal posee muchísimas características positivas, sin embargo la de mayor impacto en la actualidad ha sido un incorruptible firmeza, pues a pesar de todo lo que hemos vivido, y los avatares de la vida pública, ella se ha mantenido inmutable en sus principios.

Delsa Solórzano: La candidata de Encuentro Ciudadano es una mujer muy capaz, no obstante su punto fuerte está en su constancia en la defensa de los Derechos Humanos de los Venezuela; es la candidata que mejor maneja este tema, y es incuestionable sus opiniones sobre el área.

Ahora vamos con la larga lista de caballeros que aspirante a sentarse en la butaca presidencial.

Benjamín Rausseo: Es un empresario que ha sabido multiplicar sus bienes. A diferencia de Lorenzo Mendoza, quien es rico de cuna, Benjamín Rausseo se ha labrado su propio destino y construido su fortuna gracias a su ingenio, capacidad de trabajo y visión. Es por ende, que la mayor bondad del candidato independiente es su visión económica.

Henrique Capriles: El aspirante por Primero Justicia tiene una característica fundamental, su conocimiento de la Venezuela actual; pues, el candidato aurinegro fue en dos ocasiones candidato presidencial (2012 y 2013), esa experiencia es importante en medio de la realidad política actual.

Manuel Rosales: Su mayor virtud es su olfato político, si algo posee el actual gobernador del Zulia es una clara percepción de su entorno y un agudo olfato para determinar qué momento es el propio para avanzar y cuál no lo es. Este factor de político curtido lo convierte en un dirigente de respeto.

Antonio Ecarri: El hombre de la educación; el candidato del Movimiento Lápiz se nos presenta como un dirigente de una cultura notable y de una interesante comprensión de la importancia de la formación no solo para el cambio inmediato, sino para la transformación plena de la sociedad venezolana.

César Pérez Vivas: Un dirigente político con experiencia, conocimiento y vocación de servicio, sin embargo su mayor virtud es su inteligencia. Nadie puede negar que el exgobernador del estado Táchira es un líder con los pies bien puestos sobre la tierra.

Juan Carlos Alvarado: El candidato de Copei es el único de los aspirantes a presidir la República que ha presentado un plan de gobierno detallado y profundo, la llamada Agenda Venezuela Cambia. No obstante, su mayor virtud es la fuerza de sus convicciones, pues el líder copeyano está claro de cuál es su papel y el rol que los demócratas cristianos tienen que jugar para la refundación de la República.

José Brito: El hombre que representa a Primero Venezuela, y quien ha sido uno de los actores más polémicos de la vida política reciente del país, tiene varias bondades en su línea de acción política, mas la que vale la pena resaltar es su valentía.

Sí, Brito es valiente a la hora de actuar o de enfrentase a la crítica. En él no existe el miedo.

El caso de Eduardo Fernández es extraordinario sin embargo no sé si es o no candidato presidencial.

Ahora bien, los competidores presidenciales con ausencia de virtudes son dos, entiéndanse Carlos Prosperi y Roberto Enríquez.

¡Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso!