martes, 25 de abril de 2023

Candidatos copeyanos | José Dionisio Solórzano




Alguna vez escuché esta frase: “AD es una máquina para ganar elecciones, y Copei es una escuela para saber gobernar”, por tal razón siempre hemos visto a más de un copeyano – o demócrata cristiano – estar siempre entre los “candidateables” para cualquier elección presidencial.

En este momento hay más de un copeyano – o demócrata cristiano – que opta por la Presidencia de la República . Y, veamos juntos a cada uno de los aspirantes del socialcristianismo venezolano.

Primero está el candidato del Copei oficial (el que posee la tarjeta, los símbolos y las sedes del partido), y ese es el señor Juan Carlos Alvarado quien se presenta a la contienda con la visión de trabajar “por la Venezuela Posible”.

Alvarado presentó su candidatura haciendo lo que prácticamente ningún aspirante ha hecho, es decir, presentándole al país un plan de gobierno estructurado en la Agenda Venezuela Cambia, donde expone su visión del país y sus estrategias para hacer que Venezuela tenga un mañana mejor.

Ahora vamos a hablar del supuesto jefe del Copei sin tarjeta, ese que apellidan ODCA; el abanderado de esta facción política es el señor Roberto Enríquez, quien no tiene ni liderazgo interno, ni carisma, ni mucho menos un plan para Venezuela, más allá de frases rimbombantes que en su persona suenan huecas por completo.

De Roberto Enríquez no podemos decir más de lo ya redactado, pues él no da para más, y seguir escribiéndole sería exponer aún más su lista interminable de debilidades.

Después tenemos a César Pérez Vivas, un copeyano a carta cabal, exgobernador del estado Táchira, exdiputado y ex secretario general nacional de Copei.

Pérez Vivas es un hombre con ideas claras y principios sólidos, quien ha empezado a hablarle claro al país y adecentado una propuesta diáfana centrada en su concepción del futuro, el orden y la libertad para los venezolanos.

No podemos dejar de mencionar en esta lista a Eduardo Fernández, quien a pesar de abandonar Copei y formar su propia organización partidista, Unión Y Progreso, es un personaje de una alta dignidad y de respeto no solo dentro del mundo demócrata cristiano sino por toda la nación.

Eduardo Fernández es un avezado político, inteligente y preparado, además es un referente de rectitud y un ejemplo para muchos venezolanos de ayer y de hoy.

A pesar que no es copeyano ni creo que esté formado en la democracia cristiana, aunque si está asesorado por muchos ex dirigentes nacionales de Copei, se encuentra Benjamín Rausseo, mejor conocido como “Er Conde del Guácharo”.

Rausseo tiene entre su staff de asesores a Hilarión Cardozo y a Agustín Berríos, dos reconocidos demócratas cristianos que pueden orientarlo en su campaña dentro de las elecciones primarias de una parte de la oposición pautadas para el 22 de octubre.

Como ven, Copei, ni los copeyanos, están muertos, están más vivos que nunca.

¡Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso!

lunes, 17 de abril de 2023

María Corina y Benjamín / Por José Dionisio Solórzano




El status quo político de la oposición– o de esa parte de la oposición aglutinada en la Plataforma Unitaria – viene desarrollando una campaña inclemente en contra de María Corina Machado y de Benjamín Rausseo, y creo conveniente, en las siguientes líneas, fungir en el papel de abogado del diablo.

Y vamos a iniciar este análisis con la dama de hierro, con María Corina Machado.

¿Por qué atacan a la líder liberal venezolana? Lo primero que me vienen a la mente es por el carácter incorruptible de la candidata de Vente Venezuela.

María Corina Machado está ubicada en los primeros puestos de preferencia entre los venezolanos, de cara a las primarias opositoras, por el hecho de ser una de las pocas personas de la política nacional que se encuentran inmaculada.

Ella no puede ser acusada de cohabitación con Nicolás Maduro, ni mucho menos de alacrán, tampoco de ser cómplice del desastre del “gobierno de transición”, es por ello que muchísimos venezolanos la ven con aprecio e, incluso, admiración.

Además, todos la atacan porque está encabezando las encuestas. Todos la quieren derribar, porque si ella se convierte en la candidata y, además, en la líder conductora de la oposición, se le acabaría el pan de piquito a todos los que llevan años controlando a la oposición venezolana, llámense Henry Ramos Allup, Julio Borges y Leopoldo López.

Ahora, le sigue en este análisis el abogado y comediante Benjamín Rausseo, mejor conocido como “Er Conde del Guácharo”, quien ha sido objeto de una inmensurable campaña de desprestigio en las últimas semanas.

El “Establishment” – mejor conocido como el G4 – empezó una serie de ataques contra el aspirante independiente, acusándole de ser “colaborador de Maduro”, de “enchufado” y otros señalamiento que buscan socavar el piso político de Rausseo.

Y ¿por qué atacan al empresario-comediante? Tal vez porque ven en él a un Volodímir Zelenski criollo, es decir, un comediante que deja a la casta política atrás y llega a la Presidencia de la República.

Otra de las posibles razones es por la independencia de Benjamín Rausseo, característica que le incomoda enormemente a quienes les agrada tener políticos con “cadáveres en el closet”, como dice el viejo refrán.

Benjamín Rausseo es independiente en lo ideológico, en lo político y, lo que más le preocupa a los tradicionales dueños de la política opositora, es que “Er Conde del Guácharo” también es independiente económicamente, es decir, no le pedirá nada a nadie.

María Corina Machado y Benjamín Rausseo son como dos espadas que están listas para cortar el “Nudo gordiano” de la política tradicional de la oposición, y acabar con la hegemonía del G3 o del G4 – como se le quieran llamar –.

Lo cierto es que María Corina Machado encabeza todos los estudios de opinión, y Benjamín Rausseo está entre los primeros tres contendores para las primarias, y por esta razón todos los viejos actores andan desesperados para derribar a ambas candidaturas.

¿Podrán hacerlo?

Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso.

martes, 11 de abril de 2023

Inhabilitado

José Dionisio Solórzano



El candidato de Primero Justicia, el señor Henrique Capriles, no debió presentarse como una opción presidencial dentro de su partido pues sobre él reposa una inhabilitación impuesta por la Contraloría General de la República que lo imposibilita para postularse a la Presidencia de la República.

Capriles debió mostrar mayor grandeza política y colocarse a un lado y dejar que Guanipa u Ocariz tomasen el testigo de su organización y los representaran en las primarias pautadas para el 22 de Octubre.

Sin embargo, el exgobernador de Miranda optó por el camino contrario. Ahora, su candidatura encarna un falsa esperanza, pues de ser elegido candidato de la Plataforma Unitaria no podrá inscribir su candidatura ante el CNE dejando a esa parte de la oposición en medio de una disyuntiva.

¿Qué hacer en ese posible escenario? A la Plataforma solo le quedarían dos caminos si Capriles es elegido candidato y no le acepten la inscripción para las presidenciales, y esas opciones son las siguientes:

1. “Botan tierrita y no juegan más”, es decir, vuelven a cometer el error de llamar a la abstención con la falsa tesis de causar una supuesta ilegitimidad del proceso. El error cometido para las legislativas del 2005 y de las presidenciales del 2018.
2. Siguen adelante y en vez de presentar oficialmente la candidatura de Capriles, deciden presentar a quien resulte de segundo, en ese hipotético escenario.

Sencillamente, todo este probable episodio se hubiese evitado si Capriles se hubiera quedado tranquilo y apoya a otro candidato dentro de su propio partido.

Ahora, la pregunta ¿Por qué Capriles se lanzó sabiendo que está inhabilitado? La respuesta rápida es por ambición, aunque hay otros factores que, presumo, debieron pesar en la toma de decisión.

En una contienda electoral donde todas las encuestas ubican a María Corina Machado como la principal opción dentro de la Plataforma Unitaria, y colocan con buenos números a Benjamín Rausseo (Er Conde del Guácharo), a Capriles no le quedó otra alternativa que ser él el candidato de Primero Justicia, pues es quien pudiera representar alguna opción frente a María Corina y Benjamín.

Ahora bien, Capriles debe hablarle con la verdad a sus seguidores; no puede ocultarle el hecho de su inhabilitación y mucho menos justificarse con argumentos vacíos o eufemismos, pues le haría un flaco favor a ese sector de la oposición.

El aspirante por Primero Justicia – quien ya fue candidato presidencial en dos ocasiones – tuvo su oportunidad de guiar a la oposición y no pudo lograr el objetivo, igual con el caso de Juan Guaidó, quien también guió a la oposición y no llegó a nada concreto.

Y, sobre Capriles, debemos recordar – y más ahora que está en boga el tema de la corrupción – que él fue salpicado por el escandaloso caso de Odebrecht, ya que su nombre fue mencionado como posible beneficiario de presuntos sobornos.

Mi consejo a quienes vayan a participar, en calidad de electores, en las primarias es que piensen bien como vayan a votar, pues elegir a Capriles es como echar el voto en saco roto.

¡Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso!

martes, 4 de abril de 2023

Sistema mixto

José Dionisio Solórzano




Hace unos días me llegó el plan de gobierno del candidato de Copei a la Presidencia de la República denominado “Agenda Venezuela Cambia”, en dicho texto Juan Carlos Alvarado – quien es el abanderado democristiano – esboza varios temas de interés, sin embargo me agradó uno que aborda el tema de la inversión mixta en materia de servicio públicos.

El abanderado de la democracia cristiana propone en su “Agenda Venezuela Cambia” establecer un sistema mixto, que una a empresas privadas y al Estado nacional, en el manejo de servicios básicos como: Agua, Electricidad, Telefonía y Gas doméstico.

Juan Carlos Alvarado plantea la recuperación de los servicios públicos incorporando al sector privado en una relación 51% a 49% manteniendo el Estado el control de las empresas.

De acuerdo con la idea del líder copeyano, esta iniciativa buscaría oxigenar a las empresas prestadoras del servicio público, optimizar los procesos, sincerar la realidad operativa de los entes y mejorar la prestación del servicio para millones de venezolanos.

Se puede leer en la “Agenda Venezuela Cambia” que Juan Carlos Alvarado propone, por ejemplo en el tema del gas doméstico, que el sector privado se encargue de la distribución y comercialización del gas y Petróleos de Venezuela (PDVSA) del suministro del mismo al sector privado.

Bajo este esquema, los demócratas cristinos buscarían solucionar conjuntamente con la inversión privada los graves problemas de suministro de agua y gas en infinidades de puntos en todo el país, así como mejorar el servicio eléctrico y de telefonía.

En lo particular (así pienso) el Estado debería deshacerse de Movilnet y esta empresa debería ser 100% privatizada, para que un consorcio o grupo experto en telefonía y redes de comunicación se encargue de reavivarla y volverla competitiva y eficiente. No obstante, la propuesta de Juan Carlos Alvarado de incorporarla en su visión de una economía mixta es extraordinaria.

Además, el aspirante de la fuerza copeyana esboza en su planteamiento de acción el ampliar el financiamiento bancario a favor de empresas y emprendedores, fortalecer el turismo, la agroindustria, las industrias farmacéutica, petrolera, Petroquímica y manufacturera.

Juan Carlos Alvarado asegura que acrecentará, a través de sus políticas, las exportaciones de bienes y servicios con alto valor tecnológico; buscará facilitar y simplificar los trámites administrativos para formalizar los emprendimientos y, algo esencial, se centrará en el área de la producción de alimentos en Venezuela.

El aspirante de Copei dio a conocer que pretende, al llegar al Palacio de Miraflores, elevar los niveles de producción de Hidrocarburos y sus derivados; modernizar a PDVSA adaptándola a las necesidades tecnológicas, operativas, ambientales y de talento humano que demanda la realidad actual.

Y así, dentro del plan de gobierno, Juan Carlos Alvarado detalla su visión en materia turística, agrícola, pecuaria, productiva, y aspectos muy sensibles como el área de salud, las cuales abordaremos en otro artículo.

El abanderado copeyano le está mostrando al país unas líneas de acción que son claras, acordes con las necesidades de la gente y muy ajustadas a las prioridades del momento. De esto no hay duda.

¡Para mí el guarapo dulce, el café amargo y el chocolate espeso!