martes, 11 de marzo de 2014

El doble discurso rojo

Cogito ergo sum-. “A las barricadas, a las barricadas por el triunfo de la confederación”. ¿Qué estoy haciendo un llamado guarimbero y derechista a la violencia? ¿Qué estoy incitando al odio? No, no… nada que ver sólo estoy recordando el coro de unas de las canciones de “batalla” de la izquierda española durante la Guerra Civil.

¿Cómo?, se preguntará usted. ¡Sí! Los rojos españoles durante la puja intestina ibérica realizaban “BARRICADAS” para contener el avance de las fuerzas nacionalistas del Generalísimo Francisco Franco.
¡Oye, qué raro! Lo que hoy tanto critica la izquierda venezolana y latinoamericana ayer, en la década de los 40 del siglo pasado, eran ejemplos de lucha y de reivindicación de lo que ellos llamaban el proletariado internacional.

Lo que sucede apreciado lector es que la izquierda marxista-leninista, ahora castristas, es falsa e intrigante; son expertos, maestros, en el arte de la manipulación y del doble discurso.

Y este no es un caso único, días pasados por la red social Twitter circuló un video con la intervención del entonces diputado al extinto congreso de la nación, Aristóbulo Istúriz, quien en 1992 cargaba todo su verbo encendido y lapidario en contra del Gobierno de Carlos Andrés Pérez por la intención de éste de “aplastar” por las armas las “protestas justas del pueblo”.

En aquella oportunidad el ahora gobernador de Anzoátegui decía que “aplastar las protestas es liquidar la democracia”, ahora bien este mismo señor es el encargado de atacar a mansalva en contra, de las también justas y constitucionales, protestas de los estudiantes y del pueblo en general en nuestro estado.

¡He aquí el doble discurso de la izquierda!

Ellos piensan de una forma cuando son oposición y luego, al ser Gobierno, cambian magistralmente de opinión y cometen los mismos abusos y atropellos que en otrora denunciaban; también se ha difundido la imagen de una marcha de los años 80 cuando se veía a muchos de los hoy integrantes del Psuv pidiendo respeto a los Derechos Humanos, sin embargo ¿hoy quien los respeta?

La dualidad moral que presenta la izquierda es sin parangón. En ocasiones acusarnos de inmorales es un grave error, porque el término lleva intrínseco la existencia de valores, cuando lo correcto es denominarlos “amorales” porque son carentes de cualquier sentido ético de la política e incluso de la vida misma.
Usted me pedirá, y está en su derecho, otro ejemplo y aquí lo citaré:

Los inquilinos de Miraflores llaman a la paz ya que sin duda poseen el agua hasta el cuello, no obstante en otro momento son los propios que cuando se sienten a placer desprecian y marginan sin ningún tipo de temor.

Cuando la Iglesia Católica, siempre titán a la hora de fomentar el diálogo en el mundo, le ha pedido misericordia al régimen con diferentes casos de abusos e injusticias, éstos groseramente han respondido con más agresión.

Y esto lo vemos el día de hoy, mientras Nicolás aparece en la televisión con voz casi quebrada pidiendo entendimiento, por el otro lado se observan a los llamados Colectivos sembrando el pánico por todas partes.

El doble discurso marxista es ancestral, es parte de su adoctrinamiento ya caduco y oxidado. La amoralidad de sus acciones es sinónimo al cumplimiento de su deber “militante”.

Cómo la izquierda puede hablar de violencia cuando el propio ex presidente, desaparecido, tenía las “santas voluntades” de calificar a los asesinos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) como un factor beligerante, cuando en realidad son una mafia que ha regado el solio neogranadino con miles de litros de sangre de inocentes a los largo de décadas y décadas de guerra.

Tengan por seguro que el régimen castro-madurista al extender una mano, de seguro esconde en la otra el cuchillo, ¡cuidado con abrazos de puñaladas!

Twitter: @jdsolorzano


miércoles, 5 de marzo de 2014

Sueños en las calles

Cogito ergo sum-. Las calles de Venezuela están ardiendo, mientras suenan las cacerolas. Las calles de nuestro país se levantan al ritmo del “Gloria al Bravo Pueblo” con banderas que acarician las brisas y con deseos de soñar por un nuevo país.

¡Sí, soñar! La juventud en la calle sueña con una Venezuela realmente libre, con una Venezuela que sea garantía de su presente y de su futuro, donde pensar diferente no sea un delito y donde puedan desarrollar todos sus talentos.

Sueñan las mujeres, las madres con un país donde sus hijos sean cada vez más grandes, donde puedan salir sin que ellas se queden con el alma en vilo por causa de una delincuencia que no perdona a nada ni a  nadie.
La lucha que se está dando en las calles es la reacción lógica y natural de un pueblo que se siente ahogado por las pésimas decisiones sociales, políticas y económicas. Es la posición airada, en cierto sentido, de una nación que se ve engañada y estafada por un régimen que en 15 años prometió y jamás cumplió.

El humo que se levanta como columnas en las manifestaciones de calle son producto de los potes de humo que por años ha levantado un Gobierno para tratar de tapar su propia incapacidad para resolver los inmensos problemas que se han ido agudizando diariamente en la nación.

Las calles son hoy el escenario de un malestar colectivo.

Algunos dicen que los barrios no han salido a protestar, es que ellos tienen años manifestándose o es que ¿cuándo han trancado carreteras por el mal servicio eléctrico no están activándose contra el régimen?, ¿cuándo los transportistas cierran calles por el estado de las vías no es otra demostración de repudio popular a este fracaso de Gobierno?

Las comunidades se han expresado y lo hacen diariamente. Miles son las mujeres y hombres que recriminan al Estado su torpeza económica que ha llevado a miles a hacer incontables colas para comprar lo que se encuentra, porque el desabastecimiento cada vez es más notorio y agudo.

Es el pueblo de a pie el que más ha sufrido por este régimen de izquierda trasnochada y de hojalata y es el que más sueña con el fin de esta pesadilla que lleva tres lustros amargándole la vida a propios y extraños.
O es que nuestros sectores populares se sienten a placer con las misiones sociales venidas a menos; los módulos de Barrio Adentro son monumentos a la desidia y al fiasco rojo rojito, el plan “Barrio nuevo, Barrio Tricolor” no pasa de unos murales y de fotografías para engrosar las publicaciones propagandísticas del Gobierno.

Hoy son miles los venezolanos que protestan contra el régimen, sin embargo son millones los que rechazan en sí todo lo que representa la debacle oficialista encabezada por Nicolás Maduro.

Son incontables los sueños de libertad que se escuchan y sienten en la calle. Se escuchan ilusiones y esperanzas en las caminatas, en las misas, en las acciones de calle, se sienten deseos de un mejor mañana en el mercado, en el carrito por puesto, en la farmacia, en el hospital.

Por todas partes los venezolanos, por millones, se expresan en diferentes formas en contra de un Gobierno que cayó en total desgracia, porque perdió la calle, perdió credibilidad internacional y hace rato que está quebrado, por ende, sale corriendo a Moscú y Pekín para pedir dinero endeudando más a los venezolanos.

Saben que están perdidos. Nadie puede, ni podrá, con un pueblo que sueña y que está decidido a hacer realidad sus sueños, eso es lo que ocurre en Venezuela, el pueblo se despierta y se suma a la lucha colectiva por un sueño que se llama: VENEZUELA LIBRE.


Twitter: @jdsolorzano

martes, 25 de febrero de 2014

Rebeldía vs. Colaboracionistas

Cogito ergo sum-. ¡Escuchen! Hagan silencio por un breve momento y así lo oirán clarito, como si no hubiesen pasado más de 200 años.

Simón Bolívar
En aquella reunión de la Sociedad o Junta Patriótica en Caracas, cuando se discutía sobre la independencia o el apoyo a los reclamos de Fernando VII a la Corona del Imperio Español, cuando algunos eran partidarios a pasos más timoratos y controlados por la calma, un joven dijo:

“Que los grandes proyectos deben prepararse en calma. 300 años de calma, ¿no bastan? La Junta Patriótica respeta como debe, al Congreso de la Nación, pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces de todos los intereses revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad sudamericana, vacilar es perdernos”. Simón Bolívar.

Tal vez no necesitamos recordar mucho para imaginarnos esta escena. Hoy, en la Venezuela ya sumergida en los andares rumbo a la segunda década del siglo XXI, estamos viviendo una realidad semejante a la vivida en aquellos “idus”.  

Tenemos a nuestros Juan Germán Roscio y Francisco Isnardi clamando por salidas más apaciguadas, menos traumáticas e inclusive diplomáticas y por el otro tenemos a nuestros apasionados representantes de los grandes movimientos.

Puede ser, y solo es una lucubración, que la salida de aquellos tiempos sea la misma que se abre como las alamedas frente a cada uno de los venezolanos del presente.

Venezuela hoy está, no entre dos aguas como hemos vivido en los últimos 15 años, sino que estamos en el centro de cuatro vertientes que juegan en medio de la vorágine desatada.

Por un lado la posición de acción de Leopoldo López, que al entregarse a unas autoridades ilegítimas se nos muestra como un líder desinteresado, y junto a María Corina Machado y Antonio Ledezma encarnan la corriente que se mueve en búsqueda de un cambio constitucionalmente efectivo y rápido. En la otra acera encontramos a un Henrique Capriles, quien con pies de plomo prefiere la clama de Roscio e Isnardi.

Leopoldo instantes antes de entregarse
Amén a las dos caras opositoras, el régimen también nuestra sus rostros. Puertas adentro en Miraflores vive la Hidra de Lerna, serpiente mitológica de dos cabezas, por un lado Nicolás con la influencia habanera y fidelista y por otro un Diosdado Cabello que mueve las piezas  con el cuidado de un maestro ajedrecista.

¿Exagero? No para nada: ¿Qué hace Nicolás aseverando, como lo hizo, que existen conspiradores dentro del Gobierno? Y ¿Por qué después de semejante señalamiento Diosdado salió de su mutismo? Usted responda, por favor.

En otra ocasión podremos analizar el discurso de ambos bloques y del cuarteto de posiciones para encontrar en ellos los vestigios de sus razonamientos, siempre ocultos bajo la comunicación política.
¡Lo cierto es que estamos entre rebeldes y colaboracionistas!

La rebeldía de los estudiantes es notoria y justificada debido a que el Gobierno día a día trata de silenciar al pueblo y encapsularlo en una olla de presión sin válvula de escape. ¿Serán algunos opositores como los colaboracionistas franceses que desde la República de Vichy apoyaron a la invasión Nazi? Es el momento de decidir, o por lo menos desde este lado de Venezuela, entre quienes soñamos con una nación próspera y de libertad.

Para finalizar quisiera recordar, como posdata, este fragmento del discurso de José A. Primo que dice:

Juventud en la calle
“Se nos acusa de que somos jóvenes. Dicen que no se pueden arreglar las cosas con el entusiasmo de unos pocos, pero yo os digo si nuestros entusiasmo se desborda arrastrará con él a todos aquellos que amparados en sus años y experiencia pretenden hipotecar el mañana, un mañana que nos pertenece”
¡Qué tan cierto y oportuno! … Vigente, cuando algunos tratan de desestimar un movimiento que no controlan y que no deben controlar: EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL.


Twitter: @jdsolorzano 

martes, 18 de febrero de 2014

Leopoldo: ¡Bravo!

Leopoldo López en acto
Cogito ergo sum-. Hace unos minutos acaba de salir un helicóptero de La Carlota. A esta hora, al escribir, se dice que dentro iba el líder político de la alternativa democrática, Leopoldo López. Sé que saldremos en pocos instantes de la duda, si Dios así lo quiere, sin embargo quise empezar el artículo con este hecho para mostrar el aceleramiento de sucesos que se viven en el país.

Leopoldo, gallarda y valientemente, se entregó en las inmediaciones del Ministerio de Interior, a agentes de la Guardia Nacional, que cada día pierden el Bolivariano de su nombre, éstos lo tomaron bajo su poder y lo embarcaron en una tanqueta, minutos después fue trasladado a una camioneta y de allí a la pista de vuelo.

El líder y fundador de Voluntad Popular demostró la forma de luchar, alguien comentó por Twitter que se había convertido en nuestro Nelson Mandela, y cada instante que pasa los hechos lo van confirmando y corroborando que así es.

María Corina y Leopoldo Lóez
El dirigente político, al lado de María Corina Machado y Antonio Ledezma, emprendieron la ruta hacia la defensa de la Constitución y la democracia, ello le ha arrojado al primero la pérdida de su libertad.

Mientras Leopoldo, rodeado de miles y miles de venezolanos, se entregaba a lo que él mismo calificó “la justicia corrupta de Venezuela”, trabajadores de la industria petrolera, mucho de ellos amenazados, fueron a Caracas a marchar por Nicolás Maduro, y éste tuvo las … “ganas”… de decir que López tenía que responder ante la “justicia por sus delitos”.

¿Cuáles delitos Nicolás?

¡Delitos cometen los Colectivos! Y tú qué haces con respeto a eso. ¡Claro, se me olvidaba, estamos bajo el régimen de lo absurdo!

El pueblo venezolano está hoy más que nunca identificado por la acción política que ha llevado adelante Leopoldo López, su entrega sin tener encima de sus hombros culpa en nada, su valentía y su heroísmo cívico, lo colocan hoy en la primera línea de batalla por el rescate de la libertad nacional.
El momento de su entrega a la GN
Por un lado estaba Nicolás con su acto bastante raquítico y por otro millones de ciudadanos se expresaban no sólo en Caracas sino que en gran parte del país.  Y sin miedo con la frente bien en alto salieron a manifestarse en contra de lo que califican como “dictadura”.

No suelo creer en las coincidencias, en verdad pienso que son “Diosindencias”, que es Él, quien nos pone las cosas al frente para que nosotros seleccionemos lo mejor.

Leopoldo en la tanqueta
El día de las marchas por un lado estaba el oficialismo encamisado de rojo, simbolizando el mal, la sangre, el odio y las bajas pasiones y por el otro estaban miles de estudiantes y de pueblo en general trajeados de blanco representando lo inmaculado de los ideales de democracia y libertad que la mayoría de la nación enarbola.

¡Sí! Es evidente de qué lado está la verdad: De este.

¡Claro! Que algunos pretenden seguir viviendo de una herencia que día a día se va esfumando; Nicolás ha sido como un deudo joven y despilfarrador que echó por la borda, entre parrandas, lujuria e inmadurez, el legado que le habían dejado.

Están las dos caras de la moneda, uno con un poder regalado, traspasado, sin ningún tipo de liderazgo real y verdadero, y por el otro un Leopoldo López que a punta de sacrificios personales y familiares se está erigiendo como un líder.

Por lo que has hecho, por lo que hiciste y por lo que eres capaz de hacer sólo te diré: Leopoldo ¡Bravo!

Con la bandera de Venezuela en las manos




Twitter: @jdsolorzano 

miércoles, 12 de febrero de 2014

12F: Rebelión juvenil

Cogito ergo sum-. Sus rostros eran jóvenes así como sus sueños e ilusiones. ¡Tan parecidos los de ayer, los de hoy, como los de todos los tiempos! Sí, era la muchachada tricolor que vive y siempre vivirá.

Aquél 12 de febrero de 1814 salieron a combatir al más terrible de los tiranos, él era el desorden, la prédica del caos hecha cuerpo y sangre. Lucharon contra José Tomás Boves y sus forajidos.

Si hubieran apostado, todos, simplemente TODOS, hubiesen apoyado a aquel sátrapa de orilla, que su sólo nombre hacía poner al más guapo la piel de gallina. Y así todos hubieran perdido sus monedas, porque aquí, igual que en la Biblia, David venció a Goliat.

El General José Félix Ribas conociendo la apremiante situación que lo rodeaba, y entendiendo que sus escasas tropas por sí solas no podían hacerle frente al ejército realista ordenó el enrolamiento de todos los estudiantes de la ciudad de la Victoria, y aquellos adolescentes, algunos de pantalón corto con disposición y honor levantaron las banderas de la libertad.

Alrededor de mil jóvenes, armados especialmente con su fe y determinación, salieron a batallar. Cerca de 85 estudiantes del Seminario de Santa Rosa de Lima se echaron a la ataque con devoción por lo justo.

Palabras más, palabras menos, luego de una jornada entera de forcejeos entre los mozalbetes patriotas y los asesinos realistas, los primeros resistieron con valentía y cuando el ocaso llegó, y luego de recibir el apoyo de 220 jinetes a las órdenes de Vicente Campo Elías, hicieron retroceder al “urogallo”.

Ese mismo espíritu de mucha y de esperanza. Esa sensación de vencer obstáculos y de avanzar rumbo al mañana es lo que nos permite hoy  seguir adelante; a inicios del siglo pasado otras generaciones la del 28 y 36, se impusieron a modelos de represión y por sus esfuerzos nació la democracia.

¡Entonces! No podemos negar nuestra estirpe de guerreros. La generación de quien escribe, esa que aún no llega a los 30 años o que no supera los 35, estuvo batallando duramente, en aquellos días en que decir que no se era “chavista” era un pecado casi mortal.

Nosotros, éramos pocos y sin embargo protagonizamos una reyerta histórica que mantuvo viva la esperanza en el mañana. Éramos minúsculos en número y sin duda alguna unos gigantes en la fe y en los pensamientos de amor hacia la nación; luego vino el Movimiento Estudiantil que marcó un hito en nuestra lucha contra el socialismo hambreador.

Todos, absolutamente todos, hemos sido importantes y lo seguiremos siendo.

Al momento de redactar estas líneas veo, siento, palpo a esa juventud que sale de la Universidad de Oriente, de la Universidad Santa María, de la Gran Mariscal de Ayacucho, del Santiago Mariño, aquí en Puerto La Cruz, a protestar por la Venezuela que ellos merecen y por la cual están dispuestos a guerrear.

Observamos como el país nacional se vuelca a las calles a manifestar su inconformidad…

Este 12 de Febrero, Día de la Juventud, día de José Félix Ribas y de sus valientes jóvenes, día de la muchachada tricolor que está hoy más activa que nunca, en la calle batallando, soñando y creando futuro, se demostró que no hay nada, ni nadie que paralice a la juventud venezolana.

La unidad en la calle es con sabor popular, juvenil y cada vez más masivo.

PD: Hagan silencio absoluto… Escuchen, ¡Sí, escuchen!... ¡Lo escuchan! Eso que suena son los dientes de Maduro que tiritan del miedo.  


Twitter: @jdsolorzano 

martes, 11 de febrero de 2014

Activismo en Redes Sociales

Mar de Leva-.  De qué hablamos, en este caso, al referirnos a Activismo en Redes Sociales, ¿será que hablamos sobre la Primavera Árabe o de la campaña presidencial de Barack Obama? ¿De qué hablamos a ciencia cierta?

Los venezolanos históricamente nos hemos apoyado en los medios de comunicación social para emprender nuestras acciones políticas, por eso el Libertador acuñó la frase de la “artillería del pensamiento” al referirse a su Correo del Orinoco y por ende la Guerra Federal tiene su génesis en el periódico  El Venezolano.

Los movimientos históricos poseen en todos los países su evolución. Las vicisitudes del siglo XXI convertidas, en el caso venezolano en una tristemente célebre revolución, nos llevó a atrincherar las baterías de la libertad en los canales de televisión, algunas emisoras de radio y diarios, sin embargo el cerco comunicacional, tejido por el socialismo actual, fue minimizando estos espacios de lucha.

¿Qué nos está quedando?

Para ti y para mí lo único que nos queda es el poder en nuestras manos, es decir, los dispositivos móviles de comunicación y la capacidad, que aún tenemos, de estar conectados, en pocas palabras: EL INTERNET como herramienta de lucha informativa.

Los medios tradicionales están hoy en una grave situación  debido al ahogamiento por leyes cada vez menos democráticas, hostigados por la ausencia de papel y demás métodos maquiavélicos de presión empleados por el Estado para lograr su objetivo: EL SILENCIO.

Toda esta realidad ha empoderado a las Redes Sociales como el método idóneo para batallar en contra de un régimen cada vez más autocrático, totalitario y cínico.

De allí nace el activismo en Redes Sociales; la necesidad que tú, que yo, que todos nosotros nos convirtamos en generadores de contenidos e información, multiplicadores de mensajes y de la verdad…

OJO: ¡De la verdad! porque debemos analizar con mucho cuidado lo que difundimos, verificando en todo momento las informaciones y ajustándola a la necesidad que todos poseemos de conocer lo cierto.

En conversaciones, muchas de ellas informales, con Carmen Beatriz Fernández, experta en esta área, así como en diálogos cada vez más fructíferos con profesionales apasionados de esta área como Anyinet Salom, Ana Alves, y Daniel Dominguez, entre muchos más, surgen conceptos, teorías e inclusive filosofía de cómo nace, cómo se desarrolla y cómo se multiplica éste fenómeno en nuestra incipiente sociedad de lucha 2.0.

Los dirigentes nacionales como Leopoldo López, María Corina Machado y otros han sido muy claros en denunciar el “silenciamiento masivo” como estrategia política oficial y han resaltado el valor de las Redes Sociales en la proliferación de información veraz y oportuna.

A esta hora en Venezuela los teléfonos celulares, las Tablet, las computadoras, mediante la conexión a Twitter, Facebook, Youtube, entre otras plataformas de comunicación digital, son los utensilios que poseemos para seguir combatiendo por los sueños.

Para los regímenes, como el actual en Venezuela, la simple mensajería de texto es un dolor de cabeza, porque la libre información es muy peligrosa para aquellos que tienen mucho que ocultar.

El activismo digital, el llamado periodismo de calle es hoy por hoy la fórmula para avanzar, como diría el buen amigo Daniel Domínguez es #LaSalida a la actual situación de país que enfrentamos.

Recuerden: Tuiteen, tuiteen que al tuitear algo queda.

Twitter: @jdsolorzano


martes, 4 de febrero de 2014

¿Cómo olvidar?

Cogito ergo sum-. Salíamos de Caracas esa noche, mi padre había comprado un automóvil; íbamos los tres juntos luego de una breve estadía en la capital. ¡Sí! Notamos un  movimiento raro en las calles de aquella ciudad, sin embargo nada que supondría lo que más tarde sería un hecho.

Rodamos con el carro nuevo hasta llegar a Puerto La Cruz. Ya era de mañana, el sol brillaba.

Corriendo salí, con la energía que me daba el poseer apenas 7 años de edad, a encender el televisor del cuarto de mis padres mientras estos cansados desempacaban.

La imagen en la televisión era como un película de acción, se veían hombres de uniforme deambulando por todos lados, protegidos por carros que servían de barricadas y una reportera trataba de reseñar los sucesos.
Pensé, como parte de la inocencia de aquellos días, que era un film de guerra; la equivocación infantil rápidamente fue disipada.

Mi madre volteó a ver lo que se transmitía por la pequeña pantalla.

“¿Qué? están dando un golpe de estado”, esa fue la expresión que recuerdo como si fuera ayer. Mis padres que estaban ensimismados en sus azares le prestaron atención a lo que se informaba por los medios de comunicación.

Recordamos, o más bien ellos recordaron, que nos habíamos topado con una tanqueta, en ese momento el comentario fue normal, “tranquilo, seguro va hacia el cuartel”.

La realidad era otra era uno de los destacamentos alzados en contra de Carlos Andrés Pérez, el presidente que el pueblo venezolano había elegido en elecciones democráticas.

Al poco tiempo las informaciones fueron apareciendo. Poco después el señor Presidente salía por los medios de comunicación: “Todo está en calma”… “la sublevación ha sido controlada”.

Era cierto, los golpista estaban diezmados en la ciudad de Caracas, sin embargo el cristal de la democracia se había roto por completo.

Recuerdo este episodio de mi niñez, para entablar con ustedes apreciados lectores un análisis que va más allá de la difusión memoria de un infante. Para preguntarles ¿Es que vamos a permitirnos el pecado de olvidar la cantidad de muertos militares y civiles del 4 de febrero de 1992?

¿Será acaso que dejaremos que la única versión que sea relatada a los jóvenes, que ni siquiera habían nacido en esos días, sea la que ellos manejan? ¿Dejaremos pasar el strike de la celebración de un día negro para el país y la democracia?

Tenemos que darle un parao a esto; ninguno de los venezolanos que tenemos memoria podemos aceptar que se trate al 4 de febrero como un día de “gloria” nacional, porque ese día, señores y señoras, el país se nos vino abajo.

Por años ellos, los enchufados del gobierno, hablaban de una rebelión cívico-militar, creo sin duda alguna que su GOLPE de estado no fue cívico, sino que su actitud de ayer y de hoy es “cínica”; ellos no contaron con el pueblo el 4F, eso es totalmente falso, los venezolanos se quedaron en un 99% de los casos en sus casas.

Un movimiento cívico, que contó con el apoyo militar, fue el 23 de enero de 1958. ¡Y esa fecha es vilipendiada por los eruditos rojos!

Sin entrar en pormenores sobre el 23-E, de lo cual tengo como nacionalista mis ideas claras, les puedo decir que los venezolanos que nos duele el país, que sentimos la sangre correr por nuestro cuerpo no podemos dejar que solamente los oficialistas cuenten la historia.

Está prohibido olvidar… Porque al hacerlo traicionamos la memoria de tantos hombres y mujeres que han perdido la vida a lo largo de estos últimos 22 años.


Twitter: @jdsolorzano