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miércoles, 29 de abril de 2015

Torturas, valentía y el resplandor

Cogito ergo sum-.  En las últimas horas se ha conocido que los carceleros de los presos políticos han recrudecido su actuación en contra de aquellos héroes que por ser valientes y comprometidos con la causa de la democracia se encuentran secuestrados por el régimen de Nicolás Maduro.

Es sorprendente, y aquí lo tenemos que denunciar, las informaciones sobre las torturas y castigos que está viviendo Gerardo Resplandor, y su compañero Gerardo Carrero.

La embestida de los guardas del Sebin obedece a que Resplandor, a pesar de estar encarcelado injustamente, sigue su lucha por la democracia y postuló su nombre dentro de las primarias de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para optar por la candidatura a diputado por la circunscripción 4 que la integra los municipios Sotillo, Urbaneja y Guanta.

El incremento de la represión y el acoso contra de Resplandor responde a que su candidatura crece en el sentimiento de miles de portocruzanos, lecherienses y guanteños, y que estos apoyos consolida su opción candidatural.

La arremetida hace unos días en su celda, destruyéndoles sus escasas posesiones como libros, y cuadernos, es una clara demostración de la furia de un régimen que no tolera que opciones válidas de la resistencia democráticas cuenten con un masivo apoyo en la opinión de los venezolanos.

La arremetida es parte de las acciones de intimidación de un sistema de Gobierno basado en la construcción de temores, no obstante este tipo de modus operandi  no funciona con dirigentes valientes, que han perdido su libertad por el arrojo que han demostrado en la lucha por la democratización del país.

Resplandor es demasiado valiente para decaer, él es demasiado leal al pueblo y a la libertad para ceder antes las presiones de la cual es objeto por parte de un régimen que cada día luce más desesperado.

Que el mismísimo Diosdado Cabello utilizará extensos minutos en su programa de televisión “Con el Manzo dando” para atacar a Resplandor demuestra que la postulación de éste se está multiplicando en la simpatías de un universo cada vez más amplio en el circuito 4.

Ante las torturas que está sufriendo el joven estudiante y preso político los anzoatiguenses, específicamente los vecinos de Puerto La Cruz, Lechería y Guanta, tenemos el deber moral de apoyarlo en su candidatura, convirtiéndole primero en candidato y después en diputado.
Con nuestro voto podemos abrir la celda de Resplandor y tener una corajuda voz en el parlamento nacional.

Nuestro voto tiene que ser un resplandor de libertad que se extienda por toda Venezuela, tiene que ser ese rayo de luz que alumbre las penumbras de un socialismo empobrecedor y totalitario.

Serán nuestros votos, primero en las primarias de este 17 de mayo y posteriormente en las parlamentarias, el resplandor inicial de una nueva Venezuela, donde podamos transitar hacia la conquista de los caminos del progreso y la paz.


Desde Puerto La Cruz defenderemos a Gerardo Resplandor por ser parte de esa generación de héroes que salieron a las calles a luchar por el sueño de una Venezuela de desarrollo, a él que perdió su libertad por la libertad de todos, se la regresaremos votándole en las internas de la MUD.

martes, 14 de abril de 2015

Irse o quedarse

Cogito ergo sum-.  ¿Irse o quedarse? Esta es una de las incógnitas más comunes en estos tiempos entre muchos venezolanos. Esta interrogante, convertida en bifurcación de la vida, está taladrando la mente de infinidades de profesionales y padres de familia que desean un mañana mejor y no lo ven dentro del país.

Hace unos días conversé con alguien a quien se le humedecieron sus ojos ante la posibilidad de irse del país en búsqueda de las oportunidades que el presente venezolano le está negando.

Son innumerables los talentos nacionales que han tomado la decisión de irse para mejorar, porque gracias al patético Gobierno que poseemos la situación social, política y sobre todo económica imposibilita que nuestros ciudadanos puedan labrarse un porvenir.

No obstante, cuando ponemos la misma disyuntiva frente a un dirigente político, la respuesta debiera ser diferente.

Para un dirigente, que en verdad ame a su país y que asumiese con valor el apostolado de la lucha social, la respuesta es sencilla: “Quedarse”.

Existen algunos que prefieren irse cuando la marea de la tempestad política sube y retornar cuando las aguas regresan a su cauce, otros valientemente navegan encima de las olas enfurecidas y mantienen sus manos en el timón de su propio destino.

El amigo Gerardo Resplandor, hoy preso político y candidato a diputado por la circunscripción 4 que la integra Puerto La Cruz, Lechería y Guanta, es uno de esos corajudos estudiantes que salieron a las calles a protestar por un mañana mejor en el país, que salieron a luchar por la libertad de cada uno de nosotros.

Resplandor tomó la decisión de quedarse y luchar, éste joven dio un paso al frente, y a pesar que las olas de la represión crecían y crecía, no salió corriendo y se mantuvo al lado de los venezolanos a tal punto que en este momento se encuentran secuestrado en los calabozos del Sebin.

Mientras decenas de estudiantes y dirigentes políticos se quedaron luchando por un mejor mañana y por esa causa perdieron su libertad, otros salieron rumbo al extranjero.

Entre el que se quedó y el que se fue ¿quién merece nuestro reconocimiento y respaldo hoy? Igualmente la respuesta es sencilla: el que se quedó.

Es el valiente, el que se mantiene firme en la batalla de las ideas y de los sueños, el que debe contar con nuestro apoyo. Por esa razón más personas se unen al murmullo en solidaridad a Resplandor, como candidato a diputado por Puerto La Cruz, Lechería y Guanta.

Y así como está la dicotomía entre quedarse e irse, también está la de seguir siendo la oposición complaciente o asumir una posición de avanzada.

Algunos representan la forma caduca de hacer política de Henry Ramos Allup y de Julio Borges, esa dirección que nos ha llevado a ser una eterna oposición, y otra más combativa y frontal que la encarna la posición firme y vanguardista que ha encabezado María Corina Machado, Leopoldo López y sobre todo los estudiantes.


Se ha hablado mucho sobre la frase “si queremos resultados distintos, se tienen que hacer las cosas diferentes”, si queremos avanzar tenemos que tener diputados que no sean simplemente los candidatos de los presos políticos sino que sean presos políticos, que vengan con nuevas ideas y procedimiento. 

martes, 7 de abril de 2015

El ser vs. El aparentar

Cogito ergo sum-.  Existen dos tipos de dirigentes en el escenario político venezolano aquellos que son, es decir están comprometidos con  la democracia del país, aquellos que defienden los sueños de la mayoría de venezolanos y que dan la cara, y los otros que solamente aparentan todo lo anteriormente dicho.

Existen personas brillantes y otras que simplemente  hacen esfuerzos sobrehumanos para dar una ilusión, siempre engañosa, de una intelectualidad que no poseen.

Otros quieren dejar ver que son infinitamente trabajadores, cuando en verdad son diametralmente lo opuesto.

En cambio existen dirigentes que sí son inteligentes, trabajadores, y comprometidos con los anhelos de la ciudadanía.

Nosotros, como ciudadanos, tenemos que abrir muy bien los ojos. Tenemos la perentoria necesidad de aprender a diferenciar a unos de otros.

Por ejemplo, por allí ya aparecen varios de los precandidatos de la oposición, de esos que se medirán en las primarias próximas, aseverando por las redes sociales y en sus apariciones por la prensa, radio y televisión, que son los “candidatos de los presos políticos”.

Es curiosa esta afirmación sobre todo en uno de ellos que no estuvo en los momentos críticos de la oposición, que no enfrentó los vaivenes de las últimas circunstancias y se inventó una amenaza para escurrirle el bulto al momento aciago.

Ante este tipo de acciones debemos estar atentos.

Les comentaré, he sido un duro crítico del gobernador Henry Falcón, debido a sus posiciones ambiguas, por su “comeflorismo” ante el oficialismo.

En ocasiones algunos amigos me ponderaron de “riguroso” por mis razonados comentarios sobre la sospechosa actitud de Falcón; a raíz de sus últimas declaraciones donde éste prácticamente apoya al Gobierno en su afán vacío de recolección de firmas por el decreto de los EEUU, para mí cualquier duda quedó disipada.

Su  inconsistencia respondía  a su naturaleza “guabinosa”. Hoy Falcón no puede ser para ninguno de los demócratas de este país una persona de confianza, e inclusive sus acciones parecieran lucir más próximas a un Arias Cárdenas   que a uno de los bregadores de la oposición, como por ejemplo Enrique Mendoza.

Lo cierto, apreciados lectores, es que tenemos que medir muy bien en lo que transmiten y hacen nuestros candidatos.

Una cosa es el ser y otra, muy distintas es el aparentar. Tenemos que ser consecuentes con aquellos que han luchado por la refundación de la república, con aquellos que han dejado “el cuero” por Venezuela y su libertad.

Aupar a los que aparentan es como dejar que un Henry Falcón, que aparenta ser de oposición o de la Alternativa Democrática, se convierta en el líder de quienes anhelamos una transformación total del sistema que hoy nos gobierna.

Una cosa, estimadísimo lector, es ser candidato de los presos políticos y otra muy distinta es ser un preso político, como es el caso del joven dirigente estudiantil y actual víctima del régimen, Gerardo Resplandor, que por defender los sueños de libertad de cada uno de nosotros se encuentra en los calabozos del Sebin.

Por esto les reitero, una cosa es ser, en este caso un preso político como Resplandor, y otra muy distinta es aparentar ser candidato de los presos políticos.


martes, 31 de marzo de 2015

Resplandecerá la libertad

Cogito ergo sum-.  Dedicaré las siguientes líneas a un amigo, que forma parte de la terrible lista de presos políticos que lleva  como marca en la frente la gris gestión gubernamental del madurismo. Redactaré recordando al valiente estudiante Gerardo Resplandor.

Rememoro aquellas gestas en la cual tú participaste y fuiste protagonista.

Jamás olvidaré cuando realizaste la heroica huelga de hambre al lado de Franklin Brito, o aquella que efectuaste por la liberación de presos políticos desde la famosa Plaza dela Libertad en Lechería.

Sí. Recuerdo tus angustiosas actividades en favor de los candidatos de la unidad tanto para la Asamblea Nacional en el 2010, como para las sucesivas campañas regionales y municipales.

Dejaste el pellejo, como decimos en criollo, por Henrique Capriles.

Nunca desmayaste, los tropiezos electorales no hicieron mella en tu espíritu de guerrero y de soñador empedernido.

Aquellas largas horas de tertulia sobre el porvenir de Venezuela las mantengo frescas en el recuerdo y en la añoranza de reeditarlas más pronto que tarde.

Hoy te encuentras prisionero del madurismo. ¿Tu delito? Querer un país mejor para ti y para todos los venezolanos.

El compromiso de lucha no ha cesado a pesar de que te encuentras en las mazmorras del régimen, sino que a pesar de estar privado injustamente de tu libertad, continuas emprendiendo las justas reivindicativas en favor del pueblo.

Ahora, estando cautivo del sistema socialista, colocas tu nombre, como la gallardía y valentía que siempre te ha caracterizado, como candidato a diputado en las primarias por la circunscripción que abarca los municipios Sotillo, Urbaneja y Guanta.

Sé que Dios te acompañará porque te lo mereces. En su momento no te dominó el miedo y diste la cara, sin estar ajeno a las preocupaciones sociales de los venezolanos no vacilaste en dar el  paso y continuar la lucha.  

Eres un venezolano que ama a su tierra con rebelde y auténtico nacionalismo. Sé que tu voz se hará sentir porque a pesar de tu juventud arde en ti la llama de la esperanza de una juventud que no ha dejado de luchar y que posee su ilusión en un mañana mejor.

También estoy claro que tu campaña es humilde, y por eso es bendita.

Tu opción es millonaria en esperanzas, esas que posees en lo personal para alcanzar tu libertad y con ella la nueva oportunidad de seguir la batalla por la democracia y el Estado de Derecho, por el anhelo de tus amigos en verte activamente en la calle persiguiendo no tus sueños sino los de toda Venezuela.
Y sobre todo, porque las oraciones de tu madre las escuchará el Señor, porque Él jamás desoye los ruego de una madre por su hijo.

Todos estos factores se unen para abrigarte y protegerte. Hoy estás en la oscuridad que nace de los atropellos de los injustos y malvados, no obstante la luz de la verdad y de la justicia, convertida en pueblo, brillará con intensidad para ti y para quienes están en tu misma condición.


Tranquilo Gerardo, resplandecerá la libertad para ti y todos los presos políticos. 

martes, 16 de diciembre de 2014

Carta abierta a un luchador

Cogito ergo sum-. ¡Estimado amigo: Gerardo Resplandor! Te escribo estas líneas esquivando los formalismos para enviarte la mayor de las solidaridades en la hora aciaga que te ha tocado vivir por el insólito delito de pensar, de lucha y de amar impetuosamente a nuestro país.

Esta lucha que hemos emprendido por una Venezuela mejor ha estado plagada de sinsabores, de amarguras, de tropiezos, no obstante la voluntad de hierro de quienes soñamos con una república democrática nos ha permitido sobreponernos a las dificultades.

Usted, apreciado amigo, en sus cortos veinte tanto años de edad, está hoy secuestrado, retenido por un Gobierno que sin miramientos emprendió su apasionada agresión en contra de la disidencia, especialmente hacia aquella que era auspiciada, incentivada y motivada por las fuerzas de la juventud.

Te ha tocado de vivir el lado más oscuro de este régimen que se disfraza, aún con presos políticos por centenares, bajo la careta cívica de una democracia a la que suele colocarle el calificativo de “revolucionaria”.

Gerardo, puedo recordar hoy que nos conocimos en esos embates de la lucha cívica, en esos caminos de fervor democrático.

Te confieso que hace unos días sentado con otra integrante de tu generación, igual de luchadora incansable, Karen Rojas, le hice referencia a nuestra invaluable amistad, de aquellos episodios que al lado de tu fiel compañera Valentina Fernández Ciccenia, vivimos en más de una ocasión.

Rememoré las charlas largas sobre política, filosofía, historia y vida que nos detuvo durante horas en disertaciones normalmente secundada por otra cantidad de guerreros que no me atrevo a nombrar por temor a que me faltase uno.

Hoy cuando tú estás pagando por el pecado de soñar por una Venezuela distinta, nosotros los que estamos en la calle, en diversas trincheras de la lucha, tenemos que brindarte a ti, como a Jeremías Silva y a muchos estudiantes más el tributo que le debemos porque han llevado sin temor el compromiso a los niveles más elevados de sacrificio y esmero.

Le he hecho un llamado en nombre de Venezuela a los jóvenes que están bajo presidio, por oponerse a un sistema autocrático, a los jóvenes que se encuentran en libertad militando en movimientos civiles, sociales o partidos políticos, a  aquellos que son  independiente y anhelan, igual que los demás, una nación pujante y fuerte, para unirnos con más ahínco que ayer para alcanzar la meta de la nueva república.

La reconstrucción nacional se logrará, apreciado amigo, en la medida que cada uno de nosotros asumamos la responsabilidad, como tú lo hiciste, y de dar un paso al frente para luchar, así como ayer lo protagonizaron los jóvenes que marcharon al lado del General José Felix Ribas en la Victoria, como aquellos que engrosaron las heroicas filas de la generación del 28, del 36 y del 57, esas que revivieron con pasión patriótica y democrática en el 2002, 2007 y ahora en el 2014.

Estimado Gerardo te convertirte en un ejemplo de perseverancia en los sueños, de constancia en la materialización de las ideas, de entrega por un ideal y en vivo soporte de dignidad para los miles, de los millones, de muchachos que cada día más se activan en la construcción de una salida a la crisis que padece nuestra amada Venezuela.

Hermano resista como hasta en el presente lo ha hecho con tranquilidad, esa que da la fe en Dios, manténgase con la firmeza que lo caracteriza, con la entereza que le ha permitido ser día a día un preso de consciencia que persiste con sus creencias sólidas e inmovibles.

Y me despido recordándole dos cosas, la primera que Dios y la Virgen premian a los pujadores que lo dan todo por sus ideales de bien y segundo que “la vecina le mandó saludos”, y no le digas nada a Valentina.


¡La lucha sigue por la Venezuela que necesitamos rescatar!

martes, 13 de mayo de 2014

“Aló papá, estoy preso”

Cogito ergo sum-.  Aquella mañana brillaba con intensidad el sol, él paseaba entre las carpas llena de los estudiantes que se mantenían en resistencia en contra de un régimen que consideran nefasto para el presente, y sobre todo, para el futuro de Venezuela.

Un soplo de brisa casi gélida lo incitaba a tomar café de esos que llevan los trabajadores matutinos que se despiertan oscuritos y llenan sus termos para salir con el alba a vender vasitos de infusión para la vida y el despertar.

Él seguía conversando con sus compañeros, ideando como resistir en contra de un sistema que día a día ha prostituido la decencia, envilecido el servicio público y raptado la honradez entre los venezolanos.

Es un estudiante como dice la UCV que “vencen las sombras”, es él uno de tanto jóvenes que han dado un paso al frente para combatir a aquello que otros obstinadamente pretenden defender con acciones u omisiones.

¿Por qué está allí? Tal vez se preguntará más de uno.

A él no le hace falta nada, su padre le da lo que pida; pronto será un profesional y podrá crecer en este mundo dominado por la sobrevivencia del más apto, tal y como ocurre en el reino animal.

¡Sí! Todo es verdad; aunque es notorio que al alumno de la vida, como tantos muchachos lo mueve un increíble amor por Venezuela, los motiva la rebeldía normal de los tiempos mozos y la energía para luchar en contra de lo que consideran un régimen inmoral.

Latía en su pecho el miedo ante la peligrosidad de las arremetidas del régimen, y a su vez sentía en su corazón las ansias de proseguir en la calle hasta lograr el objetivo, el rescate de Venezuela y la construcción activa de una república verdaderamente incluyente y participativa.

Como a otros jóvenes de Venezuela tomó la decisión de salir de su aula de clases, tomó la determinación de mostrar la indignación que fluye por las venas de su cuerpo, quiso demostrar evidentemente su rechazo al Gobierno que ha encarcelado, torturado y hasta asesinado a decenas de estudiantes que aún se mantienen en pie de lucha.

La refriega no se hizo esperar, desde algún salón del poder gubernamental se ordenó reprimir nuevamente a la muchachada rebelde que se encuentra en las calles; ¿quién de tantos daría las instrucciones? Más temprano que tarde podremos conocer los pormenores de la lucha de quienes están detrás de los ataques en contra de nuestros hijos, nietos, hermanos, sobrinos y amigos.

Miró hacia el horizonte, ya la luminiscencia tomaba más fuerza, por encima del calor de las llamas, observaba la mirada de odio de un funcionario de las fuerzas de represión que parecía sediento de sangre y violencia.

No se acobardó. Sus principios eran más fuertes que una fumigación de gases lacrimógenos, era más firme que un policía cargado de resentimiento, él estaba del lado correcto de la historia.

Mientras algunos daban discursos a través de los medios de comunicación, mientras otros libaban un escocés a las rocas  flanqueado por un retrato de Hugo Chávez y otro de un Bolívar africanizado, la juventud se defendía como leones.  

En medio de aquel escenario dantesco, donde los aires de Caracas se cargaban del humo de la represión y de la resistencia combatiendo entre los vientos capitalinos, los agentes gubernamentales trajeados con sus equipos anti-motín tomaron al muchacho y atándole sus manos con esposas lo llevaron detenido.

A duras penas el joven logró llamar, antes de ser incomunicado por el Gobierno, y entre una voz que demostraba valentía y temor fundió palabras en una frase: “Aló papá, estoy preso”.

(Dedicado a los aguerridos jóvenes de Venezuela, especialmente al buen amigo Gerardo Resplandor)


Twitter: @jdsolorzano