lunes, 30 de septiembre de 2013

Puerto La Cruz

Puerto La Cruz
Cogito ergo sum-.  ¿Qué se me viene a la mente cuando pienso en Puerto La Cruz? Pudiera decir que su Bahía de Pozuelos, su concurrida Av. 5 de Julio, la parroquia Pozuelos y su legado ancestral, la brisa marina confundiéndose con el sol caribeño que se siente en todos sus rincones, sin embargo cuando pienso en mi ciudad lo hago en el rostro de su gente.

La cara de aquella mujer bregadora que vende empanadas o cría con esfuerzo a sus hijos, aquel trabajadora que sale aún oscurito de los cerros portocruzanos, o aquel estudiante que tiene su mirada puesta en lo que le deparará el porvenir.

En ellos es que pienso. En tantos portocruzanos que desea un municipio mejor, que sueñan con recuperar las glorias pasadas, que anhelan que nuestra ciudad vuelva a ser la capital del turismo venezolano.

Son los ciudadanos de a pie,  ese que camina por el centro siempre pensando en cómo mejorar su calidad de vida, en quien pienso y por quién debemos luchar.

Puerto La Cruz lleva casi tres lustros acéfala, sus mandatarios, primero Nelson Moreno y ahora Stalin Fuentes, dejaron que nuestro municipio cayera en una fosa sin fondo, son ellos los responsables de la actual situación que vive la localidad.

Las calles sumergidas en la basura, una inseguridad cada vez más activa y criminal, son parte del “legado” de este par de señores que gobernaron solamente para ellos y su entorno reducido y avaro.

Debemos actuar por nuestro municipio
Puerto La Cruz necesita algo diferente, le urge un cambio efectivo y realmente popular. Ya basta que manejen el nombre de la gente, del pueblo, tan sólo para los episodios electorales y luego se olviden de ellos, como lo han hecho hasta ahora los paladines de la revolución que revolucionan para mal.

La localidad merece un alcalde que sí conozca la ciudad que sea reconocido, por su labor social, en Las Delicias, Chuparín, Las Charas, El Frío, Guanire, Cuevas de Guanire, Agua Potable, y paremos de contar, que sea reconocido y respetado por su labor incansable, como es el caso del actual candidato de la unidad en ese municipio, Marcos Figueroa.
Los porteños sueñan con un reimpulso amplio y real de la ciudad, que el turismo vuelva a ser lo que un día fue para la ciudad y para sus ciudadanos, los portocruzanos sueñan con un municipio seguro donde propios y extraños puedan salir sin  ser consumidos por el miedo de ser atracado y despojado de sus pertenencias.

¡Sí pienso en la gente de Puerto La Cruz! En ellos que están día a día dando lo mejor de sí para ellos y sus familias, son el ícono más dignos de nuestro municipio.

Santa Virgen del Valle, Santa Virgen del Amparo, Santa Cruz bendita, Dios mío, en sus manos está el futuro de la ciudad, les ruego que iluminen a los portocruzanos para que tomen el camino correcto y emprendamos la vía hacia la reconstrucción de todo y para todos.

Juntos es la forma de ganar y hacerlo para el bienestar de cada uno de los  ciudadanos, así lo vienen pregonando dirigentes de la talla de Astrid Silvestri, Beatriz Pérez Blanco, Luis Barrios, Carlos Bolívar, Carlos Hernández, Antonio Acosta, Ramón Guacuto, Narciso Carpio, entre mucho más. ¡Es la hora de actuar!



Twitter: @jdsolorzano

miércoles, 18 de septiembre de 2013

¡Por los buenos gobiernos!

Cogito ergo sum-. Los venezolanos, estoy seguro, que acudirán a votar por los buenos gobiernos, lo harán por aquellas personas que son las mejores para guiar los destinos de nuestra amada nación.

Los municipios son la esencia misma de la sociedad y son los gobiernos locales los que deben atender inmediatamente los problemas más básicos de las comunidades, por ello la importancia de buenos gobiernos a ese nivel.

Lo que hemos visto y escuchado en los últimos años es que los actuales inquilinos de las alcaldías, sobre todo del bando oficialista, se han caracterizado por administraciones pobres en todo sentido, se han manifestado como el rostro vivo de las incapacidades.

En la mayoría de las ciudades gobernadas por los rimbombantes actores de la “revolución” las crisis sanitarias, de seguridad y de orden en todos los sentidos son evidentes y casi escandalosas. Para muestra un botón, lo que acontece en Anzoátegui es una muestra de lo que ocurre a nivel nacional.

Los integrantes del Gobierno pidieron el presidente y los venezolanos votaron insistentemente por ello, pidieron la mayoría de las gobernaciones e igual pasó, también pidieron los alcaldes y concejales y vemos que el partido de Gobierno posee en la actualidad la mayoría de jefaturas locales y Concejos Municipales, a su vez ofrecieron villas y castillos por obtener una mayoría en la Asamblea Nacional y nuevamente el pueblo los complació, después de todo esto ¿qué han dejado de bueno a los venezolanos?

Los voceros del régimen no tienen como explicar el cómo han sido tan pésimos a la hora de desempeñar funciones públicas; los gobernantes y alcaldes del oficialismo han sido tan eficaces en la  torpeza que su ineptitud se ha convertido en una constante aceptada y asimilada por todos.

Al pasearse por Caracas usted puede notar como el municipio Libertador está sumido en el caos total, y no me diga que es por la realidad de esa localidad ¿su extensión?, ¿su población?, ¿su realidad socio-cultural?, no, no, no ese municipio está deteriorado por la mala administración de unos señores que no saben o no comprenden cuál es su responsabilidad.

Aquí en Anzoátegui tenemos ejemplo más palpables, más vivos, que colocan a la luz pública la inoperatividad de quienes poseen las riendas del estado y del país; los alcaldes de Puerto La Cruz, Stalin Fuentes, de Barcelona Inés Sifontes, de Peñalver Axel Rodríguez, de El Tigre Carlos Hernández y todos los demás son sinónimos de desgobierno e improvisación.

¿El legado de los alcaldes del oficialismo? Podemos enumerar como tal a la inseguridad, los huecos, los malos servicios públicos y en general el olvido que hemos sufrido en todas las áreas.

Necesitamos nuevos dirigentes al frente de nuestras ciudades y los tendremos este 8 de diciembre.

Los venezolanos saldrán a la calle a  votar por una nueva realidad, por nuevos rostros que sí le den importancia a las necesidades de nuestra gente, que sí se preocupen por ti y por todos, que no se encasillen en sus mezquindades o soledades.

Los venezolanos debemos salir a votar por los buenos gobiernos, por esos candidatos que sí respondan a las peticiones que hacemos como ciudadanos. Debemos elegir a los mejores hombres y mujeres para dirigir los destinos de nuestros municipios y dejar en el pasado las malas experiencias de estos “improvisados enchufados”.


Votemos por buenos gobiernos como el de Evelyn Urdaneta en Cantaura, o por personas que prometen nuevos y buenos resultados en sus administraciones como Marcos Figueroa en Puerto La Cruz. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Campañas negras

Mar de Leva-. Siempre han existido, siempre existirán, muchos de sus autores se esconden en las “tinieblas” del anonimato, debido a que en ocasiones este tipo de acciones no son comprendidas por los objetos de este tipo de acciones comunicacionales que son tan antiguas como la humanidad misma, sin embargo las campañas negras son tan vitales como cualquier otra.

René Sánchez Juárez en un artículo analítico aseveró que en México “a partir de la campaña negra que se dio en el 2006 sobre todo en contra de Andrés Manuel López Obrador, los debates y análisis de éste “nuevo” método de hacer campaña, generaron un encono social y contraponiendo a las clases sociales, donde tan malo era ser de derecha como de izquierda”.

John Gray Greer, un connotado catedrático que perteneció al claustro de profesores del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Vanderbilt, sostenía la premisa disruptiva de que: en época electoral, las campañas negras sirven para promover y enaltecer la competencia democrática.

Las campañas negras son parte de la construcción de conceptos comunicacionales que se encargan de penetrar en la Opinión Pública con el propósito de influir de una forma u otra en el electorado.

En Perú, tardíamente la candidata Keiko Fujimori, adelantó una campaña de este tipo para pretender detener el avance de Ollanta Humala, gracias a ello varias escenas se repetían en las calles peruanas, como estás, que trascribo (Extraído de https://mahuechi.wordpress.com) aquí:

“Voy a votar por Keiko”, comenta una joven saliendo de su instituto educativo; ¿Y por qué no por Ollanta?, le dice la amiga. “Porque dicen que Ollanta va a hacer el socialismo”¿Y qué es el socialismo?, repregunta la amiga. “Lo que hay en Venezuela”. ¿Y qué es lo que hay en Venezuela?” No sé, pero así dicen en la televisión”.

Este diálogo es parte del producto de los mensajes que se introducen en la opinión pública para tratar de menoscabar la intención de voto del candidato opositor, en Venezuela vemos que el oficialismo se ha encargado diligentemente de emprender campañas negras muy bien orquestadas, como por ejemplo:

-          La denuncia de que Capriles fue apresado en su juventud en medio de un encuentro sexual contra natura.
-          Que la oposición quemó varias sedes de los Centros de Diagnóstico Integral (centros médicos públicos) luego  de conocer los resultados electorales del 14 de abril y que Capriles llamara a manifestar en las calles por el resultado apretado y pidiendo reconteo de los votos.

Las campañas negras son parte de las estrategias electorales de aquellos abanderados que normalmente se hacen con el triunfo, sin embargo el uso de estas técnicas no pueden ser improvisadas ni mucho menos bajo la óptica del “ensayo y error” porque las consecuencias de ello sería de pronóstico “negro”.


En ocasiones es necesario transitar por los caminos oscuros para llegar a la claridad del triunfo electoral. Las comunicaciones no son sencillamente los esquemas tradicionales que la mayoría maneja o cree manejar, sino que estas van mucho más allá en un universo casi infinito. 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

En caída libre

Cogito ergo sum-.  La oferta política e ideológica que simbolizó, por obra y gracia del verbo del difunto presidente Chávez, el socialismo del siglo XXI se está derrumbando por cada una de las intervenciones públicas de un “Jefe” de Estado que es sinónimo de “metida de pata” y “torpeza”.

El gobierno actual se debate entre la mediocridad y las intrigas, no existe dirección clara, antiguamente su mandamás ejercía a carta cabal su papel; allí, antes, nadie se resbalaba, aún con una visión dictatorial del partido, muy parecida a lo Alfaro Ucero, el Partido Socialista Unido de Venezuela se mantenía “pegado con la saliva de un perico”, aunque pegado al fin.

El panorama de barco a la deriva que sufre el régimen es proclive para las desbandadas. Es posible que se venga más temprano que tarde una especie de “sálvense quien pueda” en el cual los más férreos oficialistas se convertirían en los penitentes más grandes de la historia del país, para de esa forma expiar sus culpas “revolucionarias”.

Lo cierto es que Venezuela está sufriendo los sinsabores de un gobierno que no trabaja y que sólo se pierde en su afán de perseguido histórico: “me quieren matar”.

La realidad del alto costo de la vida, la escasez, el desabastecimiento, la inseguridad, el desorden reinante por doquier son parte de esa receta peligrosa con la cual el mismísimo Nicolás Maduro está cocinando para su propio platillo de desastres.

Ahora con semejante desparpajo el gobierno habla de un bendito plan de “caos total”. Qué más caos puede ocasionar alguien más si basta y sobra con el que ellos mismos han propiciado, alentado y, hasta se podría decir, que organizado desde las altas cúspides del poder nacional.

Los enchufados, ellos que se han beneficiado de forma grosera y grotesca del Estado en los últimos 14 años, están sembrando los vientos de las tempestades sociales que cada vez soplan más fuertes, y si no lo creen acudan un día de quincena a cualquier expendio de alimentos de la república y vean como vive nuestro pueblo.

Aquí los venezolanos estamos cansados de las promesas sin sentidos, del balbuceo insípido y divorciado de la realidad social del país, sin embargo ellos están en sus burbujas de cristal rojas, rojitas, separados de la triste situación que padecemos los ciudadanos de a pie. 

Pedro, Juan, Josefa, Petrica son que sufren en carne propia las necesidades de una nación que perdió hace muchos años su norte y que hoy solamente flota en un océano de problemas sin resolver.

Así podemos afirmarles que este planteamiento político, el socialismo, que cautivó o embaucó a la mayoría de los países de Latinoamérica y que está inspirado en eso que mientan la “revolución cubana” para no decirle con todas sus letras “la hegemonía castrista”, perdió en Venezuela a su principal impulsador e “ideólogo”.

Ese pensamiento socio-político que destruyó en la nación, que echó por tierra nuestra estabilidad económica, que dividió a la sociedad en dos grupos antagónicos, que procuró aniquilar la libertad y la democracia como se entiende en la forma más correcta, es hoy un despojo de sus propias “glorias” pasadas.

Los venezolanos observamos como por decisión propia los militantes del régimen van precipitándose hacia los abismos que ellos mismos cavaron con sus incapacidades, intolerancias y mezquindades.


Twitter: @jdsolorzano 

martes, 3 de septiembre de 2013

Juntos ganamos todos

Cogito ergo sum-. Son muchos los años que han transcurrido, demasiados los desencantos de un pueblo que confío en ellos, que les dio más de una oportunidad, que le entregó todo el poder en sus manos y vio como ellos se burlaban de su buena fe y confianza.

Hoy vienen de nuevo a pedir tu apoyo, ¿será que caeremos en esa trampa?, ¿tropezaremos otra vez con la misma piedra?, me niego a creerlo.

Los venezolanos conocemos muy bien los cuentos chinos de estos enchufados que mientras le piden sacrificios al pueblo ellos comen bien, sacian su sed con licor del caro y pasan sus vacaciones en los destinos más paradisíacos del “imperio”. No, no podemos seguir bajo esta farsa que protagonizan desde Miraflores.

Esta triste realidad es igual en toda la república; es lastimoso ver como algunos filibusteros con boina roja emprendieron sus hazañas y picardías a lo largo y ancho de la nación, y Puerto La Cruz, nuestro municipio, fue parte de ese pillaje sin corazón, de esa nube gris que se ha posado encima de nosotros por más de 14 años.

Los portocruzanos hemos soportado la guía, si es que le podemos dar este calificativo, de los hombres menos capacitados para hacerlo, el municipio Sotillo cayó en manos de dos personajes que siendo cómplices el uno del otro han destruido a mansalva la ciudad.

Puerto La Cruz ha perdido el brillo que la caracterizaba, y esto gracias a un política de minimización y desprecio por la tierra que ha simbolizado la “gestión” roja, rojita de los últimos cinco lustros.

Ellos, sí ellos, son los responsables de la crisis social que se vive en la ciudad. La realidad de su incompetencia a ahogado al municipio en toneladas de basura, son los culpables de los malos servicios públicos y de las calles en pésimo estado, por ende, debemos mirar hacia adelante y desenchufar a los inmorales de siempre.

A pesar de todo este panorama existe un camino hacia el Puerto La Cruz que nos merecemos y que debemos construir y es el que representa el próximo alcalde de la ciudad, Marcos Figueroa, un líder social que conoce las necesidades de su pueblo, que es parte de esta gente que lo aprecia y respalda, un hombre que posee los planes para sacar adelante a la localidad.

Marcos, junto a su equipo de concejales, de la Mesa de la Unidad Democrática son los encargados de llevar las banderas de la renovación y del progreso al municipio Sotillo, son los llamados a despegar el cielo portocruzano de los nubarrones de indolencia que han dominado hasta ahora el horizonte porteño.

Con el liderazgo de Marcos, con la capacidad de su equipo de trabajo, y al lado de la gran mayoría de los portocruzanos que anhelan un mañana mejor, se conformará la unidad perfecta para derrotar a un presente con rostro de pasado.

Sé que juntos ganamos todos; la unión sincera de los abanderados de la MUD con el pueblo de las parroquias Puerto La Cruz y Pozuelos lograrán el objetivo de catapultar el desarrollo del municipio que tanto necesita, sé que todos, en fraternidad, nos comprometeremos  a alcanzar el progreso para todos por igual.

Juntos ganamos todos porque así como se dijo que todos éramos Venezuela, hoy también decimos con orgullo que todos somos Puerto La Cruz, que todos somos Pozuelos, que todos somos Sotillo. ¡A ganar, porque el deber que nos espera a todos es mucho y se lo debemos a nuestra tierra!

Twitter: @jdsolorzano


martes, 27 de agosto de 2013

El bien común

Cogito ergo sum-. Las doctrinas políticas, cada una desde su óptica y concepción del mundo, defienden sus planteamientos, ideales y percepciones sobre la sociedad, ante esta realidad y despojándonos del pragmatismo que en ocasiones es tan encantador y a la vez letal, esbozaré algunas líneas sobre el bien común que es un principio básico del pensamiento demócrata cristiano del mundo.

Cuando afirmamos que el individuo, el ser humano, es y debe ser el eje central de toda sociedad, cuando aseguramos, parafraseando a Jacques Maritain, que no es el hombre el que se forjó para el Estado sino por el contrario es éste que se creó para aquél, demostramos que la supremacía obstinada de los materialismos jamás podrá doblegar el ímpetu de los seres vivos.

Papa emérito, Benedicto XVI
El bien común no es sólo una frase hueca o una simple expresión para adornar con retóricas exquisitas los esmerados discursos de los elocuentes dirigentes de los diversos partidos políticos, en realidad es una visión compleja del cómo mirar la sociedad y la responsabilidad del Estado y de todos los que la integramos para inspirar el porvenir de un país.

Su Santidad Benedicto XVI escribió en su Encíclica papal Caritas in veritate que: “desear el bien común y esforzarse por él es exigencia de justicia y caridad. Trabajar por el bien común es cuidar, por un lado, y utilizar, por otro, ese conjunto de instituciones que estructuran jurídica, civil, política y culturalmente la vida social, que se configura así como pólis, como ciudad. Se ama al prójimo tanto más eficazmente, cuanto más se trabaja por un bien común que responda también a sus necesidades reales”.

Esta filosofía de vida, de acción, de compromiso social, lleva a todos aquellos hombres y mujeres que la viven, como parte de su responsabilidad común, a superarse mutuamente y a enfrentar con solidaridad y hermandad los problemas sociales que se nos presentan como aguijones que penetran el cuerpo de la sociedad nacional y continental.

El Dr. Rafael Caldera, ex presidente de Venezuela en un par de ocasiones, en su libro “Bien Común Universal y Justicia Social Internacional”  esbozó magistralmente que "… desde la más natural y estable  de todas, que es la familia, hasta la más artificiosa y fugaz, toda colectividad  tiende a un fin propio suyo, que, con pleno derecho, puede llamarse su bien  común".

Doctor Rafael Caldera, dos veces presidente de Venezuela
Continuaba Caldera, con fino intelecto acotando que  “el Estado debe garantizar a cada uno la más  amplia esfera de acción, dentro del aseguramiento del orden, de la convivencia  armónica y del acceso de todos a la generalidad de los recursos. Creo que como  gerente del bien común, el Estado debe asegurar la paz, la libertad, la salud, el  conocimiento y la ciencia, el acceso a los medios sin los cuales el hombre no  podría cumplir su fin propio”.

 Gómez Morin, dirigente del PAN-México
Por su parte Manuel Gómez Morin, dirigente del Partido Acción Nacional (PAN) en México, aseveró que "el Bien Común que engrana, conjunta y supera por la Justicia, la Libertad y el Orden, estas dos opciones que un siglo estúpido y sus continuadores perversos proclaman como opuestas irreconciliablemente; la expresión sencilla y modesta de estas afirmaciones, empieza a constituir ya una idea-fuerza, como decían los sociólogos de ayer, o una mística, como se ha dicho siempre para nombrar ese ímpetu espiritual que hace del heroísmo o de la santidad estilo de conducta individual, y empuja incontrastablemente los grandes movimientos sociales o nacionales".

Concluimos que el bien común debe ser una meta y un instrumento, tiene que ser una motivación y un objetivo; es la dicha de todos los integrantes de una sociedad, de un colectivo nacional,  el propósito que mueve este pensamiento político, el bien común, que se verá superado solamente por la caridad política.



Twitter: @jdsolorzano

martes, 20 de agosto de 2013

Habilitación mental

Cogito ergo sum-.  Me parece que algunos en este país necesitan una habilitación mental, porque no están utilizando todas sus capacidades cerebrales, sin embargo esto no es peligroso, lo que sí es alarmante es que mucho de ellos tienen libre desenvoltura en los medios de comunicación e incluso en toma de decisiones importantes. ¡Dios nos cuide!

La Ley Habilitante según mi criterio no está justificada para combatir la corrupción, debido a que este flagelo no proviene de una dificultad o vacío constitucional, por el contrario si algo produce la corrupción es la inmoralidad y la carencia de formación política y pública.

El corrupto es sencillamente un inmoral, un hombre y/o mujer que no tiene límites en su egoísmo y en su individualismo, entonces esto no se detiene con uno o dos artículos en la Constitución, por el contrario se eliminará el día que cada uno de nosotros asumamos nuestro rol en la construcción de una sociedad más limpia y justa y, sobre todo, cuando el Estado dé un paso al frente y en verdad se enserie en la lucha contra esta triste realidad.

Quisiera, antes de exponer otras ideas propias citar a tres personajes de la vida pública nacional, el primero el señor Hermán Escarrá, quien aseveró que:

“En el artículo 203 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, las leyes habilitantes están consagradas junto con las leyes orgánicas, en donde establece los mecanismos de control y el sistema que debe aprobarse para que el Jefe de Estado a través de la Ley Habilitante pueda legislar y tomar decisiones fundamentales, bien sea de nuevas leyes o de reformas parciales en el sistema jurídico que existe en contra de la corrupción”.

Por su parte el joven diputado de la alternativa democrática, Stalin González, también se expresó de la siguiente forma:

“La lucha contra la corrupción requiere de voluntad política, y ello exige el respeto a la Constitución vigente y las leyes destinadas para tal fin. El presente gobierno se caracteriza por la más absoluta opacidad en el manejo de la información pública, incluyendo una gran parte de los ingresos de la nación, que han sido colocados fuera del control parlamentario y son manejados a discreción, estando aquí una de las principales fuentes de corrupción: la falta de transparencia”.

Y el tercero al que quiero traer a colocación es al mismísimo Nicolás Maduro quien manifestó que:

“Voy a pedir, compañero presidente de la AN, una Ley Habilitante para ir a un proceso profundo y establecer las normas más rígidas y severas para combatir la corrupción y la pena más severa para castigar todos los delitos de lavado de dinero, de legitimación de capitales”.

Ahora bien, la habilitante no es, como ya dijimos, un requisito necesario para batallar en contra de la inmoralidad administrativa, lo que el Gobierno necesita, si en verdad asume esta lucha, es mano dura y rectitud en todas sus decisiones y acciones.

Lo que pareciera que es la pretensión de Nicolás y su combo es crear la sensación de que ellos levantan las banderas de la anti-corrupción y colocan en el terreno de los diputados de la oposición la decisión de aprobarle o no la habilitante, en el primer caso ellos ganan porque empezaran ciertas acciones y surgirán algunos chivo expiatorios y en el segundo de los casos serían los representantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) una “sociedad de cómplices” como ya lo aseveró Diosdado Cabello.

Aquel que no vea la estrategia oficial y la trampa que se cierne sobre la oposición es que se niega a verla, en un estado subconsciente, o ese sí necesita una habilitante, en este caso, mental.
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