jueves, 4 de octubre de 2012

Una elección, un país, una decisión


Cogito ergo sum-. Hasta aquí nos trajo el río. A estas alturas del juego electoral la gran mayoría de los venezolanos ha tomado su decisión, por mi parte ya opté por la opción que juzgo la mejor para que la democracia retorne a Venezuela en su máxima expresión, me incliné por la alternativa de gobierno que garantice libertad, inclusión y bienestar para todos. Sé que millones de venezolanos han tomado su decisión, pero este 7 de octubre será una fecha transcendental para la vida nacional, será un momento que dejará una huella imborrable en la memoria colectiva de la nación, y por eso los invito a realizar una última meditación.
Estamos frente a un elección, estamos mirándole a los ojos al destino y no parpadeamos, no se nos enfría el guarapo, por el contrario los venezolanos siempre firmes, desde cualquiera de los lados donde militemos, defendemos nuestro criterio con el gallardo civismo que nos ha caracterizado como pueblo. Esta elección es mucho más que un simple proceso, de esos que encadenan los eslabones de la democracia, es una puerta de entrada hacia la concepción de país que nos regirá por el próximo sexenio.

Un país. Somos una patria de grandes riquezas, somos una república que ha sido bendecida por Dios, somos una nación que  por encima de las dificultades, que las hemos tenido por montones, nos sobreponemos a las caídas que sufrimos por esas rutas de la historia. Somos Venezuela, única, grande, vivaracha, somos un pueblo que nos crecemos cada día, inclusive en los peores momentos de nuestra vida republicada.

Pero esta elección que nos toca tomar tiene como rasgo fundamental de ser o una cicatriz auto-afligida o una marca de vida, (el punto de partida del nacimiento de una nueva era). La decisión está en tus manos, el futuro del país está en tu decisión, sé que ya decidiste tu voto, pero reflexiónalo, piénsalo muy bien, no es cualquier cosa lo que está en jugo, es Venezuela, es tu familia, es el porvenir lo que está apostado en la mesa.
Los venezolanos a pesar de los problemas y de los pensamientos divergentes que nos ha colocado a la mitad de la población en una acera y la otra mitad en la calzada de enfrente, seguimos haciendo esa misma república de populares refranes, de joviales invitaciones y de arpa tramada, seguimos siendo el mismo país, pero con una consciencia democrática profunda. El gran reto de la sociedad venezolana después de las elecciones es el de luchar incansablemente para lograr la reconciliación nacional, para alcanzar el reencuentro de todos los venezolanos.

Siempre he soñado, y siempre he trabajado en las humildes trincheras que he ocupado actuar en estos largos 14 años, por una nación diferente, por una Venezuela de encuentros y de discusiones abiertas y sinceras, pero sin violencia o sectarismos, he anhelado la construcción de una Venezuela donde entremos todos, donde usted, aquél o yo seamos respetados sin valorar nuestras posiciones políticas.

 

lunes, 24 de septiembre de 2012

Sólo 5 razones

Cogito ergo sum-.  Hace unos días en una conversación de esas improvisadas y de corte cordial, pero cargada de la tensión política que lamentablemente colma el aire de la sociedad venezolana, tuvimos un intercambio de conceptos y argumentos con un amigo de esos que se sostienen en el tiempo a pesar de las divergencias en el pensamiento, de ese diálogo surgió la idea de redactar este artículo para esgrimir las razones, muy personales, que me motivan a apoyar a Henrique Capriles Radonski.

Ante la pregunta ¿por qué vas a votar por ese majunche? Me precipité a darle una respuesta rápida, fluida, sin muchos adornos, pero repleta del sentimiento que palpita en el pecho de millones de venezolanos que aspiran a un cambio total de la conducción del país. En ese orden le dije:

1-. El actual Gobierno ya tuvo su oportunidad, 14 años en el poder no son tres días, el pueblo le dio la oportunidad de hacer lo que tenían que hacer, pero sin lugar a dudas no la supieron aprovechar.

2-. El alto costo de la vida, que generó este Gobierno, corroe las economías de centenas de miles de hogares que cada día se mueren de hambre o tienen que hacer largas e inhumanas colas para poder comprar una serie de alimentos racionados en Mercal o Pdval.

3-. Los enormes índices de violencia social y política es la más hondo herida que ha dejado esta administración a su paso. Hoy son litros y litros de sangre que han bañado las calles de Venezuela, son demasiados los venezolanos que han perdido su vida a manos de una delincuencia que gobierna más que el inquilino de Miraflores.

4-. ¡Cómo no hablar del desempleo! que se ha multiplicado y extendido por doquier, amén de los números maquillados que muestran los jerarcas del régimen. El pueblo ha tenido que rebuscarse taxiando, vendiendo cualquier producto en la calle, y en otros oficios que son dignos, pero en los cuales no gozan de estabilidad social y de beneficios a largo plazo.

5-.Más allá de las críticas que le hagamos a esta administración, estoy con Capriles Radonski porque es un joven que representa a nuestras generaciones, porque es el único candidato que habla de solucionar realmente los problemas de los más necesitados, porque mientras el otro promete de salvar al mundo, éste se compromete a trabajar por el progreso de usted y de todos los ciudadanos de este país.

Me bastaron tan sólo 5 razones, de tantas que pude decir, para ganar aquel debate con café, porque mi interlocutor les sobraba dedos de la mano para hacer lo propio en defensa de su candidato.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Rompecabezas político

Cogito ergo sum-. Quienes hemos defendido la libertad política en este país, desde cualquier trinchera en la cual la vida nos ha concedido luchar, hemos venido armando el rompecabezas de la restitución del sistema democrático nacional.
Cada pieza que se ha colocado en estos últimos 14 años nos ha permitido estar hoy al borde del triunfo presidencial este 7 de octubre. Han sido años de enseñanzas, de errores, aciertos y de ejemplo, que sin lugar a dudas dejarán una huella imborrable en la memoria de todos los venezolanos.
El rompecabezas de la democracia se empezó a estructurar en aquellos días de reclamos en contra del denominado decreto 1.011; este episodio fue la génesis de una tarea que se fue prolongando, en ocasiones equivocamos la ruta, pero siempre Dios nos hizo retomar la senda correcta hasta llegar a este punto a menos de 20 días de tener un nuevo presidente electo de la República.
La pieza de la libertad de pensamiento, de la justicia social, de la acción decidida de unos gobiernos democráticos locales y estadales que dejaron en evidencia la pésima gestión de los representantes del oficialismo en las regiones, la organización de las fuerzas de la alternativa democrática y la unidad a base de la voz del pueblo manifestada en primarias, fueron parte de los eslabones que conformaron ese diseño que hemos soñado y realizado día a día en estos casi cinco lustros.
Los venezolanos, quienes siempre nos hemos distinguimos del resto de América Latina, hoy somos un ejemplo de pueblo, porque pudimos vencer cualquier obstáculo que el destino nos colocó enfrente y estamos demostrando que podemos salir de un seudo-régimen de izquierda autoritaria sin la necesidad de la violencia, simplemente con organización de la sociedad y con el empuje humano de un pueblo que está consciente de su rol en el desarrollo de su porvenir.
La política criolla se basa, irónicamente, en una estrategia estructurada como un rompecabezas, que se va creando a la medida que poseemos todas las partes en la mano, pero su táctica se juega al ritmo minucioso, pausado y reflexionado del ajedrez, todo en medio de un clima siempre anarquizante y convulsionado que dibuja nuestro ambiente social. Así fuimos creciendo hasta llegar a este punto.
Cada uno de los fragmentos de nuestra realidad actual se fueron construyendo a la medida que se desenvolvían los acontecimientos, cada uno de los  trozos vividos que edifican nuestra situación han sido forjados al calor de los decisiones correctas y erróneas que han tomado tanto la oposición como el Gobierno, porque sin duda ha sido la alta cúpula del poder central venezolano quien más ha contribuido de forma excepcional con su propia destrucción.
Falta sólo una pieza del rompecabezas de la política nacional y es que tú expreses a través del voto la opinión que posees sobre el futuro y progreso de la nación, tienes en tus manos el poder, ejércelo con confianza. Vota.
P.S: ¡14 años!. Es hora de ir hacia adelante, hacia el futuro, como venezolano confío en la voluntad y criterio de este pueblo. Confío en Dios.


                                                                                        

martes, 11 de septiembre de 2012

Como castillos de arena

Cogito ergo sum-. Las mentiras del Gobierno, tanto aquellas de vieja data como las más recientes, se desmoronan cual castillos de arena al choque de la pleamar de los hechos. Se derrumban las farsas carmesí cual castillos de naipes al golpe de viento matutino. El régimen al perder sus engaños se va quedando sin argumentos.

El candidato de la alternativa democrática, Henrique Capriles Radonski, en cada pueblo que llega, en cada concentración que encabeza, en cada casa que visita, precipita la caída de las falacias del Gobierno, desenmascara la faz real de una administración que prometió gobernar para los más pobres pero en estos 14 años la calidad de vida de éstos ha empeorado, que prometió gobernar para los trabajadores y éstos hoy ni siquiera pueden hacer un mercado completo gracias a los elevadísimos precios de todos los productos del consumo diario.

Son casi cinco lustros de promesas rotas, son 14 años de un engaño continuado y de cháchara interminable. Esta administración no entendió que amor con hambre no dura, no asimiló que nuestras comunidades se iban a cansar de ser el lado flaco del embudo revolucionario, donde lo ancho es para los dirigentes de traje y corbata, mientras que lo angosto es para la base que es manipulada con una revolución que es peor que la del gato pardo.

Pero con cada pueblo que toca el peregrino de la esperanza se va develando la realidad, se va iluminando la verdad, va aclarando la mañana para millones de venezolanos que se deciden, por miles cada día, a montarse en el autobús del progreso; Henrique Capriles Radonski es el abanderado de una nueva era donde todos tendremos la oportunidad de prosperar, donde nuestra voz sea escuchada sin necesidad de disfrazarnos de una ideología o de fungir frenesí ante un poderoso encumbrado en el poder político.

Mientras Capriles derrumba mentiras por años acumuladas, quienes temen perder sus privilegios, los hijos engordados del oficialismo, al lado de unos acomodaticios y serviles voceros, emprenden una nueva cruzada de engaños e inventos para así tratar de frenar el creciente apoyo popular del candidato de la unidad, pero no lo lograran, hay demasiado compromiso entre Henrique con el pueblo y de éste con él, para que hagan mellas las arremetidas de laboratorio y de compra-venta de conciencias de alquiler.

Así como ellos atacan sin fundamento al próximo presidente de la república, no se extrañen que más temprano que tarde enfilen, quienes estilan estás tácticas de truhanes, sus baterías contra los candidatos a gobernadores y alcaldes, no se impresionen cuando las salas situacionales del oficialismo en Anzoátegui pretendan impedir el indetenible triunfo de Antonio Barreto Sira. ¡No se extrañen!.

Lo cierto es que cada día la oscuridad de las patrañas cede ante el paso inexorable de la verdad. Aclara la mañana, ya dan los primeros rayos del sol, con el alba nacerá la Venezuela del progreso este siete de octubre.

martes, 4 de septiembre de 2012

"Somos demócratas... Y qué"

Cogito ergo sum-. En esas tantas manifestaciones, cada vez más tricolores y multidisciplinarias, escuché a una mujer, de esas de verbo encendido y de poco sosiego, decir con voz firme y tajante que: "Somos demócratas... Y qué" en respuesta espontánea y febril a los insultos que un grupo de oficialistas propinaban a los acólitos de la candidatura de Henrique Capriles Radonski.
Pero aquella expresión encierra algo mucho más profundo que el desahogo de un malestar, significa que existe una consciencia social clara con relación a la oferta electoral del candidato de la unidad nacional.
Los electores de la alternativa democrática se asumen como militantes de la libertad y de un sistema incluyente y de justicia social para todos por igual. Es importante subrayar que los afectos a Capriles se entienden como la fuerza que rescatará la democracia en el país y los llamados a andar el camino del progreso.
Mientras que los correligionarios del oficialismo se quedan sin discursos, mientras los simpatizantes del actual gobierno se pierden en un desespero global que los afecta desde la alta cúpula del poder hasta las bases, cada vez más pírricas, las fuerzas del progreso se mueven motivadas por un sentimiento de triunfo que se abre paso y se extiende por doquier inspirando a los indecisos a inclinarse hacia la opción de Capriles. He aquí el fenómeno que palpamos día a día en la calle.
"Somos demócratas... Y qué", es la frase que descubre el alma nacional, es una expresión llana y popular, es simplemente el resumen de la movilidad que la mayoría del pueblo realiza a favor de la opción del futuro.
La aseveración nace de una venezolana como tantas, nace de una ciudadana que se une a ese sentir de transformación que cual huracán pasa por todo el país de forma arrolladora.
Los seguidores de Capriles se ven como "demócratas", así como los simpatizantes de Hugo Chávez en el 2006 se autocalificaban como "patriotas", de esta forma podemos analizar que la vinculación del elector con las propuestas del líder es la expresión máxima del fervor popular que brota e inclina la balanza hacia determinado candidato.
Esta realidad jamás ningún candidato de la disidencia al oficialismo la había vivido y menos utilizado de la forma como lo viene haciendo Capriles Radonski; sin lugar a dudas social, política y electoralmente la tendencia contraria al régimen actual disfruta de su mejor momento. 
Pero lo importante para los líderes de la oposición es abonar el terreno de la concordia, trabajar para que los extremismos se minimicen y así crear las condiciones para el entendimiento  nacional en medio del futuro gobierno que presidirá el abanderado de las fuerzas hoy opositoras.
Las cartas están echadas en la mesa de la historia, el destino decidirá pronto lo que vendrá para el país para los próximos años.  Tú voto marcará la diferencia, participa.

lunes, 27 de agosto de 2012

Apocalipsis oficialista

Cogito ergo sum-. Los sucesos que han acontecido en las últimas semanas en Venezuela parecen sacados del libro del Apocalipsis de la Santa Biblia o pueden ser una re-edición tropicalizada de las 7 plagas de Egipto, pero así sea cualquiera de las dos, le recomiendo apreciado lector irnos a confesar y que Dios nos agarre limpios de alma y consciencia.

Sin duda el oficialismo entra en su "Armagedón". A un gobierno cuando en plena campaña electoral se le caen los puentes, las alcantarillas de las carreteras ceden, los ríos se desbordan por doquier y explotan las principales industrias estatales, estamos en presencia de que el destino activa en su contra.
El presidente-saliente se parece a ese poema de Alberto Arvelo Torrealba que dice: "La noche a jugar conmigo/ se sentó en los arenales: / mi dicha apostando a suerte/ mi pena echó puros ases". Debido a que en las últimas horas el hombre de la boina no pega una.

El candidato de la unidad democrática, Henrique Capriles Radonski, dijo en su inscripción ante el Consejo Nacional Electoral que "el tiempo de Dios es perfecto", y luce, ante la evidencia de los hechos, que el Supremo se montó en el autobús del progreso y no de pasajero sino manejando el colectivo.

Los episodios que lastimosamente han enlutado al país, las pérdidas humanas en Amuay, Cumanacoa y otros rincones del país son la demostración de que poseemos un Gobierno que no prevé emergencias y que su responsabilidad, gigante por demás, es mínima en la acción real de la gestión pública de los actuales cabecillas del Estado.

Todos los sucesos se están encadenando uno al otro y se está tejiendo las condiciones para que el actual régimen pierda las elecciones y que nazca de un liderazgo nuevo  que lleve a la nación hacia el camino de progreso social, humano, económico y político para el pueblo venezolano. Para parafrasear a Murphy podemos decir que: tranquilos lo que va a pasar, pasará.

Tocan las trompetas del Apocalipsis del oficialismo, ya no tardan en salir a galope los jinetes apocalípticos rumbo a ponerse a salvo en las aguas caribeñas de la Habana, ante la eminente derrota en las urnas. No tarda en aparecer los "mea culpa" de una serie de actores políticos que ayer fueron verdugos, pero que se convertirán en llorosos e indefensos ciudadanos que gritarán por todos lados su "equivocación" y pedirán que sean expiadas sus culpas revolucionarias.
Entre los oficialistas hay algunos que niegan la realidad, mientras que otros conscientes de todo aquello que los rodea empiezan a emigrar hacia tierras que pudieran recibirlos. Éstos son algunos de los millones de venezolanos que saben que hay un camino y ya empezaron a recorrerlo.

Ante esta realidad de negación y deserción el mandatario saliente se ve fuera de foco en sus apariciones públicas, en la única concentración donde lucía jovial fue en Cumaná, a pesar de las inundaciones que ahogaban a Cumanacoa. Todo esto es parte del clima de tempestad que se posa en el cielo del Gobierno, mientras que en la otra acera, donde están los defensores del progreso, va aclarando la mañana.

Ya tocaron las trompetas del fin del mundo para el oficialismo, falta muy pocos días, el ocaso le está llegando a este régimen.

jueves, 23 de agosto de 2012

Falaz nacionalismo rojo

Cogito ergo sum-. El “por ahora” presidente de la república que pregona a los cuatro vientos su “nacionalismo revolucionario” que habla sin cesar como supuestamente los ex presidentes de la mal llamada cuarta república abandonaron las posesiones venezolanas en el Mar Caribe, es el propio que en este momento le está entregando el Esequibo a los invasores guyaneses. Este nacionalismo de cháchara, este patriotismo de cadenas y anti-imperialista de blanco y negro de la década de los 60, sólo sirve para adornar la retórica populista del oficialismo, pero en verdad cuando tiene que ponerse los pantalones o la rudimentaria militar para defender el solio nacional se acobarda, así como lo hiciese en la Planicie en aquellos aciagas horas del golpe rastrero del 4 de febrero. El oficialismo quien diserta sobre que con ellos se ha respetado la real dignidad nacional, ellos que gritan a todo pulmón que son los paladines del más puro venezolanismo son los mismos que en este momento reconocen entre líneas, admiten dejando lagunas discursivas, que el Esequibo no es venezolano. Creo, y esta es una opinión muy particular, que el candidato del progreso y de la reconciliación nacional, Capriles Radonski, debe tener en su agenda internacional la recuperación real y efectiva de todo el Esequibo, no podemos permitir quienes en verdad defendemos la integridad nacional, que unos malandrines territoriales se salgan con la suya en complicidad de un régimen que voltea su mirada hacia otro lado mientras que la mano acechante del invasor introduce sus lánguidos dedos en la cartera expuesta. Los venezolanos que, en realidad somos venezolanistas, y no me refiero a un nacionalismo patriotero sino a uno que es digno nieto de aquel que llevó a nuestros padres libertadores a iniciar la gesta independentista no sólo de la nación sino de todo un continente, debemos dar un paso al frente y exigirle a este Gobierno entreguista a que no regale lo que no es suyo, sino que es herencia nacional de toda la comunidad venezolana. No somos guerreristas, pero tampoco somos como diría el poema de Alberto Arvelo Torrealba “pájaro bobo pa’ está calentando nío”, somos un país que posee un pueblo gallardo y que no dejará robarse por una nación que sin lugar a dudas es un pillo internacional. Dirán que este artículo incita a la violencia, pero se equivocan, sólo incita a ser más venezolanos. Dirán que estás palabras son xenófobas, pero también se equivocan, porque aunque creo que los venezolanos son el pueblo más apto culturalmente de América Latina, soy un respetuoso de la hermandad solidaria y recíproca en el continente. Dirán muchas cosas, pero la verdad no se puede ocultar, el Esequibo es tan venezolano como la arepa.